2 min de lectura
Sólida actuación de Elena Rybakina para desembarcar otra vez en la final del Porsche Tennis Grand Prix. La número dos del mundo sigue cosechando triunfos y esta vez se impuso con autoridad sobre la rusa Mirra Andreeva.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| E. Rybakina ✓ | 7 | 6 | 2 |
| M. Andreeva | 5 | 1 | 0 |
Andreeva desafía, Rybakina sentencia
La segunda semifinal del WTA 500 de Stuttgart enfrentaba a dos jugadoras en gran forma. Por un lado, Elena Rybakina, número dos del mundo y campeona en 2024, llegaba tras una dura batalla de tres horas ante Leylah Fernandez, donde levantó bolas de partido y mostró su jerarquía para avanzar. Del otro, Mirra Andreeva, de 18 años y novena del ranking, acumulaba siete triunfos consecutivos desde su título en el WTA Linz y venía de eliminar a la dos veces campeona Iga Swiatek. El historial favorecía a la rusa (2-1), aunque se medían por primera vez en polvo de ladrillo.
La kazaja acepta el reto de Andreeva
El primer set entre Elena Rybakina y Mirra Andreeva tuvo todos los condimentos de un duelo de alto voltaje: intensidad, variantes y momentos de tensión. Ambas dominaron con el saque en el arranque, hasta que la kazaja empezó a inclinar la balanza desde la devolución. Tras desperdiciar sus primeras oportunidades, logró el quiebre en el sexto juego, pero Andreeva reaccionó con personalidad y lo recuperó de inmediato. Cuando el tiebreak parecía inevitable, la número dos del mundo volvió a golpear con su potencia característica, quebrando en el momento justo y adjudicándose el set por 7-5.
Rybakina impone condiciones y llega a la final
El segundo set mostró una versión arrolladora de Rybakina, que tomó el control absoluto tras el envión del primero. Más suelta y agresiva, la kazaja aceleró el ritmo y desbordó a Mirra Andreeva, incapaz de sostener los intercambios. La número dos del mundo golpeó rápido: presionó desde la devolución, quebró en el inicio y confirmó para escaparse 3-0. Lejos de aflojar, volvió a castigar en el cuarto juego con su habitual potencia y amplió la ventaja. Sin fisuras con el saque, Rybakina gestionó la diferencia con autoridad y cerró el set 6-1 para certificar el boleto a la final.
