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Rebeka Masarova cedió en los octavos de final del WTA de Budapest. La española tuvo sus posibilidades pero la rusa vino de abajo y se llevó el partido.
Masarova cede y de despide en Budapest
Budapest está siendo una gran oportunidad para Rebeka Masarova (117° WTA) que en este evento encontró la fuerza necesaria para volver a creer en ella misma y su tenis. Después de una racha de cinco derrotas consecutivas en primeras rondas, la española superó a la local Szabanin en el torneo húngaro y rompió con una racha que la tenía a mal traer. Por un pase a los cuartos de final, Rebeka chocó ante la rusa Elina Avanesyan (75° WTA) que viene mostrando un gran nivel en los últimos meses.
Rebeka fue contundente en el primer set
Desde el primer set, la jugadora española Masarova mostró una superioridad indiscutible. Con una mezcla de agresividad y precisión, logró quebrar el servicio de Avanesyan para colocarse 2-1. Los tiros rasantes y contundentes de Masarova desestabilizaron a la rusa, quien no pudo encontrar su ritmo, cediendo nuevamente su saque. Este dominio permitió a Masarova tomar una ventaja significativa de 5-1, y, sin mostrar nerviosismo en los momentos críticos, cerró el set con un cómodo 6-2.
La rusa viene de abajo para llevar el partido
El segundo set, sin embargo, narró una historia diferente. Masarova comenzó fuerte, quebrando rápidamente el saque de Avanesyan para ponerse 2-0. No obstante, la rusa ajustó su estrategia, utilizando pelotas con parábola y variando su juego para descolocar a la española. Esta táctica resultó efectiva, ya que Avanesyan logró igualar el marcador a 2-2. Los quiebres continuos caracterizaron esta parte del partido, llevando a Masarova a un delicado 5-4, con la oportunidad de cerrar el encuentro. La presión fue demasiada para la española, que no logró concretar su saque, permitiendo a Avanesyan soñar con la remontada. En un final de set muy disputado, la rusa se impuso 7-5, llevando el partido a un decisivo tercer set.
El set final comenzó con Avanesyan enfrentando puntos de quiebre, pero demostrando una notable resiliencia. Salvó su servicio y, con una actitud positiva, rompió el saque de Masarova para ponerse 3-1. A partir de ahí, la rusa mantuvo la iniciativa y el control del juego, mostrando un tenis sólido y confiado. Por otro lado, Masarova empezó a cometer errores no forzados, viendo cómo su intensidad se desvanecía. Avanesyan, implacable, cerró el set con un contundente 6-1, completando una remontada espectacular. La derrota fue dura para la española, que había mostrado destellos de brillantez pero no pudo mantener la consistencia necesaria.
