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Anna Orlando repasa sus impresiones tras disputar el ITF W35 de Vigo, una prueba que forma parte de sus primeras incursiones en el circuito profesional. La joven jugadora catalana detalla los motivos de su presencia en la gira gallega, la evolución que ha experimentado en el apartado mental y sus objetivos de futuro tanto a corto como a largo plazo.
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¿Qué planes tiene la joven Anna Orlando en los siguientes meses como tenista?
Tras su paso por Ourense, Anna Orlando llegó a Vigo para disputar el ITF W35 de la ciudad gallega, donde desafortunadamente cayó eliminada en la primera ronda. Dar los primeros pasos en torneos de categoría W75 y W35 son un reto que la española trató de superar en el doblete de torneos gallegos.
Transición al circuito sénior y aprendizaje en pista
“Decidí jugar estos torneos porque he empezado a competir en pruebas profesionales de 15.000 y 35.000 dólares; se dio la casualidad de que entré en Ourense y luego en Vigo, así que vine a disputarlos. Afronto estas citas porque ser tenista profesional es a lo que me gustaría dedicarme y, ya que puedo entrarlos y jugarlos, aprovecho para hacerlo. En los pocos torneos de este nivel que llevo jugados he observado que todas las rivales luchan cada punto y son muy fuertes de cabeza. Por ello, en lo que más he intentado evolucionar en el último año ha sido en el aspecto mental: mantenerme concentrada en cada punto y en cada partido sin dejarme llevar por la frustración ni enfadarme”.
Expectativas para 2026 y proyección de futuro
“De cara a lo que resta de temporada 2026, mi objetivo es terminar el año jugando este tipo de torneos a un buen nivel y demostrando que puedo competir contra cualquier rival que me encuentre. Al cumplir los 18 años, en principio me gustaría seguir intentando el camino profesional desde España y quedarme entrenando en Barcelona, en casa”.
