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Con retirada en los cuartos de final se terminó una gran actuación de Alexander Blockx en el US Open. El belga llegó hasta una instancia inédita para él en Majors, ni más ni menos que en su primera aparición en el cuadro principal neoyorquino.
A pesar del cierre desafortunado, Blockx analiza su gran camino en Nueva York
Alexander Blockx firmó una actuación más que interesante y también algo sorpresiva en el US Open. A sus 21 años se encuentra en plena temporada de aparición en el circuito de la ATP y ya ha dejado por su camino algunos resultados muy destacables. Hace unos meses, pisó las semifinales del Mutua Madrid Open y ahora llegó hasta los ocho mejores en Nueva York, demostrando que el cambio de superficie poco lo incomoda.
En el cuarto Grand Slam del año, dio un gran golpe al imponerse sobre Flavio Cobolli en la tercera ronda. Al siguiente partido, aún cargando con incomodidades físicas, pudo ganarle a Francisco Cerúndolo. Pero su resistencia terminó de quebrarse cuando iba dos sets en desventaja contra Karen Khachanov. Ahí fue cuando el nacido en Amberes dijo basta, se retiró y le puso un punto final a su estadía en la Gran Manzana.
Pese a ese cierre desafortunado, las sensaciones positivas se multiplican para el belga, quien hoy figura número 27 en la foto del ranking en vivo. Es la primera vez que traspasa la barrera de los 30 mejores del mundo y el tenis que ha mostrado en estos meses dan sustento a la ilusión de poder estar aún más arriba. En diálogo con la prensa, hizo algunas reflexiones respecto de lo conseguido hasta el momento y su experiencia llegando tan lejos en este tipo de torneos.
Blockx y su retiro
“Hoy mi cuerpo simplemente dijo basta. Hace dos días, ya lo pasé muy mal físicamente contra Francisco Cerúndolo. Estuve a punto de retirarme, y hoy la situación fue empeorando. Seguía sintiendo muchas molestias en la costilla y en la pierna. En el segundo set, sufrí un bloqueo nervioso en la espalda que dificultó aún más mis movimientos. Ya me costaba moverme bien, y eso lo empeoró todo. Simplemente esperé hasta el final, que era lo más sensato. No quería arriesgarme a agravar más la lesión”, comentó en rueda de prensa, en declaraciones que publicó el sitio de la ATP.
Un balance sobre lo realizado en Flushing Meadows
“Sin duda he llegado más lejos de lo que esperaba antes del torneo. Por fin comprendo la exigencia física de los Grand Slams. En estos torneos grandes también te das cuenta de lo impresionante que es lo que logran los mejores jugadores, que los ganan tantas veces consecutivas”.
De cara al futuro
“Creo que me quedo con la idea de que, aunque fue una experiencia realmente buena y un gran camino para mí, siempre aspiro a más. Sin duda aprenderé de esto, mejoraré físicamente y quizá encuentre la manera de detectar más rápido cualquier problema que surja durante el torneo. Pero, para mí, mi nivel de exigencia sigue siendo el mismo. No me siento un jugador diferente ahora. Siempre intento mejorar y espero tener muchas más oportunidades como esta”.
