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El tenista español analizó su derrota en la final del ATP de Montecarlo frente al italiano Jannik Sinner, y que le hace perder el número uno mundial en favor del transalpino.
¿Perderá Carlos Alcaraz el dominio del circuito?
Carlos Alcaraz cedió la corona de campeón del ATP de Montecarlo en favor de Jannik Sinner y, con ello, también la del número uno del mundo, desde este lunes nuevamente en posesión del tenista de San Cándido. En un encuentro disputado en condiciones muy complicadas por el viento, Alcaraz no logró imponer su juego, cayendo en dos sets ante un Sinner más certero en los momentos cumbre del mismo.
Eso es precisamente lo que más se recriminó el murciano en sala de prensa, con declaraciones recogidas por la web oficial del circuito masculino. En ellas, el tenista español admitió los problemas que tuvo con el viento durante todo el partido y también sus dudas en esos momentos calientes, donde su rival elevó ampliamente su nivel. Ahora, Alcaraz no tendrá demasiado tiempo para digerir esta derrota, puesto que ya mismo parte rumbo a Barcelona para disputar el siguiente torneo de la gira de tierra batida en la capital catalana, donde un triunfo final le permitiría retornar al número uno mundial.
Peor en los momentos clave
“Diría que en los momentos importantes, en los puntos clave, no jugué bien. Creo que tuve muchas oportunidades en el partido que no aproveché. Muchos juegos, muchos puntos, muchos 15/30, 0/30. Creo que en el primer tiebreak no jugué bien y creo que él simplemente desplegó un tenis increíble cuando más importaba. Creo que esa fue la clave hoy“.
El viento
“Creo que hoy las condiciones fueron realmente difíciles, porque me considero un gran tenista cuando hay mucho viento. El viento de hoy fue un poco complicado porque no venía en una sola dirección. Cambiaba de dirección. En un punto jugabas con el viento a favor y en el siguiente era totalmente opuesto. Así que fue difícil entender hacia dónde iba el viento“.
Jannik Sinner
“Hemos visto el nivel de Jannik en tierra batida y creo que ha ido mejorando mucho año tras año. Creo que está alcanzando un nivel en tierra batida que va a ser realmente peligroso para todos. No me sorprende en absoluto, porque ya pudimos ver el nivel con el que jugó el año pasado en Roland Garros”.
