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Carlos Alcaraz firma una nueva victoria sobre Tommy Paul. En esta oportunidad, el español se impuso con un ajustado 6-4, 7-6 en los cuartos de final del ATP 500 de Viena.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| T. Paul | 4 | 6 | 0 |
| C. Alcaraz ✓ | 6 | 7 | 2 |
Alcaraz prolonga su dominio sobre Tommy Paul
Promesa de partidazo en la central del Erste Bank Open. Por un lugar en las semifinales del torneo austríaco, Carlos Alcaraz (3°) volvía a cruzarse con el bueno de Tommy Paul (14°). El español, segundo cabeza de serie, se cargó a Karen Khachanov y Nikoloz Basilashvili para instalarse en los cuartos de final. Por su parte, el estadounidense ha mostrado un nivel sobresaliente, casi perfecto, para bajar a Andrey Rublev y Luciano Darderi, cediendo solo dos juegos ante el italiano. La serie marcaba un contundente 7-2 a favor de Alcaraz, que ganó los últimos seis enfrentamientos.
El español se hace fuerte ante la presión de Paul
El encuentro comenzó bajo una marcada paridad, con ambos jugadores encontrando respuestas desde la devolución, aunque sin traducir sus avances en una ventaja concreta. Paul tomó la iniciativa con su derecha en el cuarto game y dispuso de la primera oportunidad de quiebre, pero Alcaraz apeló a la variedad de su repertorio para salir ileso. La tensión se mantuvo en los siguientes intercambios y el estadounidense volvió a inquietar desde el resto, construyendo dos nuevas chances de break. Sin embargo, el murciano respondió con determinación y conservó su servicio.
Esa falta de eficacia acabaría pasándole factura a Paul: en el séptimo juego, Alcaraz encontró mayor profundidad en la devolución y desató su derecha para conseguir la ruptura. Luego confirmó el quiebre sin sobresaltos y se adelantó 5-3. Con mayor precisión en los momentos importantes, el número tres del mundo cerró el primer set por 6-4.
Alcaraz blinda su lugar entre los cuatro mejores
El segundo parcial comenzó con ambos jugadores exhibiendo un tenis de alto vuelo. Paul y Alcaraz hicieron valer sus principales virtudes y resolvieron con autoridad sus primeros turnos de servicio. El estadounidense tenía argumentos para cambiar el rumbo del encuentro, pero ante un rival como el murciano no alcanza con generar oportunidades: hay que aprovecharlas. Una vez más, dispuso de dos pelotas de quiebre, aunque el español respondió con jerarquía para sostener su saque.
Pese a las chances que dejó escapar, Paul no perdió la compostura y mantuvo la paridad hasta el final. Ninguno consiguió imponer condiciones ni encontrar una ruptura que inclinara la balanza, por lo que la definición quedó en manos del tie-break. Allí, Alcaraz marcó una diferencia abrumadora y selló su clasificación a las semifinales.
