Crónicas

El mismo escenario, otra historia: Zverev se cobra la deuda en el US Open

El mismo escenario, otra historia: Zverev se cobra la deuda en el US Open
Zverev gana su segundo Major en NY | Foto: Power - Tennis Canadá

5 min de lectura

Seis años después, Alexander Zverev escribió en Nueva York el final que siempre había soñado. El alemán conquistó su segundo Grand Slam tras vencer en cuatro asaltos al local Ben Shelton. 

Resultados ATP US Open 2026

JugadorSet 1Set 2Set 3Set 4Sets
A. Zverev67563
B. Shelton36721

Un renovado Zverev se erige campeón en Flushing Meadows

La final del US Open 2026 reunía dos trayectorias que difícilmente podrían ser más distintas. Alexander Zverev (2°) regresaba a la instancia que alguna vez le resultó esquiva, seis años después de aquella derrota ante Dominic Thiem, pero esta vez lo hacía con la madurez de un campeón de Roland Garros y la posibilidad de añadir un segundo Grand Slam a su palmarés. En la otra esquina se encontraba Ben Shelton (9°), ante el desafío más importante de su joven carrera y frente a su primera definición de un Major.

El estadounidense llegaba fortalecido por victorias sobre Carlos Alcaraz y Frances Tiafoe, además de cargar con el sueño de devolverle a su país el trofeo que no conquista desde Andy Roddick en 2003. El historial entre ambos favorecía ampliamente a Zverev: cinco triunfos en igual cantidad de enfrentamientos. Un duelo entre experiencia y vértigo, recorrido y ambición, que tenía un único desenlace posible: un nuevo campeón en Nueva York.

Las imprecisiones del local benefician al primer sembrado

La primera escena de la final tuvo un protagonista indiscutido. Zverev salió al Arthur Ashe con la tranquilidad de quien ya conoce el peso de estos partidos y rápidamente comenzó a hacer sentir su presencia. Desde la devolución desarmó el esquema de Shelton, absorbió la velocidad de sus golpes y lo llevó hacia el error hasta encontrar el primer quiebre. El alemán no dejó escapar la ventaja y confirmó el 2-0 con un turno de saque impecable.

Shelton necesitaba sacudirse la tensión de su primera final de Grand Slam y encontró algo de aire en el siguiente game, donde recuperó agresividad y logró mantenerse cerca. Pero enfrente había un Zverev distinto, más liviano, más seguro, como si el título de Roland Garros hubiera despejado definitivamente algunas de las dudas que durante años lo acompañaron.

El estadounidense tuvo que esperar hasta el sexto juego para encontrar una verdadera posibilidad de incomodarlo, aunque Sascha salió ileso de un 0-30 con cuatro puntos consecutivos. La presión regresó entonces al otro lado de la red. Shelton cometió una doble falta en un momento crítico y Zverev aprovechó la grieta para quedarse con el set por 6-3.

Sascha afina el pulso en el tiebreak y estira la diferencia

El segundo capítulo encontró a Shelton más asentado dentro de la escena. Ya no cargaba con la tensión de los primeros minutos y desde el comienzo buscó incomodar a Zverev, obligándolo a trabajar cada punto. Pero el alemán parecía haber construido una muralla alrededor de su saque. La presión también recaía sobre Ben, que debió atravesar un complicado turno y hasta concedió una doble falta en un momento incómodo. Zverev, en cambio, transitaba la manga con una calma que comenzaba a resultar asfixiante para su rival. Shelton buscaba abrir una puerta desde la devolución, aceleraba cuando encontraba una pelota favorable y trataba de llevar al alemán hacia terrenos menos cómodos.

Pero siempre faltaba algo: un golpe más profundo, una ejecución más limpia, ese pequeño detalle capaz de transformar una intención en una verdadera oportunidad. El Arthur Ashe rugía detrás del estadounidense, aunque la tarde seguía perteneciendo a Sascha. Sin quiebres, el parcial desembocó en el desempate. Allí, el primer cabeza de serie desplegó la artillería pesada  y asestó otro golpe para duplicar la ventaja.

El desparpajo de Shelton emerge en el tercer capítulo

El marcador despertaba un recuerdo que Zverev seguramente prefería mantener lejos. En 2020 también había llegado a la final del US Open con dos sets en el bolsillo y una mano sobre el trofeo, pero Dominic Thiem terminó cambiando aquella historia en un quinto set que todavía forma parte de la memoria del torneo. Esta vez, sin embargo, Sascha parecía caminar por un terreno mucho más firme. Había atravesado las dos primeras mangas sin conceder una sola oportunidad de quiebre y comenzó el tercer capítulo con la misma serenidad. Shelton necesitaba encontrar una grieta en una estructura que hasta entonces había permanecido intacta.

La primera apareció después de casi dos horas y media, cuando el estadounidense dispuso de su primera bola de break en todo el partido. Pero el máximo favorito respondió con la jerarquía de un campeón y volvió a cerrar la puerta. Parecía que la final avanzaba hacia una definición cada vez más previsible. Entonces apareció el carácter de Big Ben. Con el tiebreak acercándose, Shelton dejó de esperar, aceleró sus golpes y encontró por fin el quiebre para dibujar un 7-5 que cambió el paisaje de la final. 

Zverev no se deja intimidar y conquista el título en Nueva York

Esta vez, Zverev no iba a permitir que el pasado escribiera el final. Después de perder el tercer set, el alemán regresó a la pista con una determinación distinta y comenzó la cuarta manga dispuesto a cerrar la historia. Subió la agresividad desde el fondo, tomó la iniciativa en los intercambios y encontró rápidamente el quiebre que le permitió ponerse al frente. Después confirmó la ventaja con un turno de saque impecable y estableció el 2-0.

El desgaste de tres horas de batalla comenzaba a hacerse visible: algunas ejecuciones ya no tenían la misma precisión, pero su cabeza permanecía intacta. Y allí estuvo una de sus grandes virtudes durante la tarde: cuando el cuerpo empezaba a pedir una pausa, el número dos del mundo seguía tomando las decisiones correctas.

Su servicio lo sostuvo en los momentos más delicados y, cuando Shelton intentaba encontrar una última reacción, Sascha volvió a avanzar sobre la red, tomó el control y consiguió otro quiebre. Esta vez no hubo remontada posible. El alemán sentenció el triunfo con un 6-2 y se proclamó campeón del US Open. Seis años después de aquella dolorosa derrota ante Thiem, Zverev finalmente tuvo su revancha en Nueva York.

Sobre el autor
Bautista Arguello Periodista deportivo en Canal Tenis

Mi nombre es Bautista Argüello, tengo 25 años y soy periodista deportivo, residiendo en Rosario, Argentina. Me apasiona el mundo del deporte en todas sus formas, por lo que he decidido dedicar mi carrera profesional a comunicar y difundir la emoción y el rigor del ámbito deportivo. Actualmente, me encuentro trabajando en Canal Tenis, donde he logrado adaptarme rápidamente para brindar todas mis capacidades.

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