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Alexander Zverev firma un debut inmejorable en el ATP 500 de Pekín tras derrotar al británico Cameron Norrie por 7-6(1) y 6-4. El tenista alemán, que acumula ya diez victorias consecutivas en el circuito, se apoyó en un servicio letal para dominar la muerte súbita del primer parcial y sellar su pase con un quiebre definitivo en los compases finales.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| A. Zverev ✓ | 7 | 6 | 2 |
| C. Norrie | 6 | 4 | 0 |
Zverev debuta con paso firme
Alexander Zverev llega a la gira asiática jugando lo que es, probablemente, el mejor tenis de su carrera. El bicampeón de Grand Slam y primer cabeza de serie del cuadro no pierde un partido oficial desde el 19 de agosto en Cincinnati, acumulando nueve victorias consecutivas entre el US Open y la Copa Davis. Su estreno en Pekín sería ante el británico Cameron Norrie, ex Top 8 y actual nº40 ATP, quien llega tras tres derrotas en sus últimos cinco partidos. Hasta en nueve ocasiones se han encontrado los protagonistas, saliendo el head to head muy favorable al alemán por ocho a uno.
El saque manda
Durante el primer set el principal protagonista fue el saque. Ambos estuvieron especialmente finos poniendo la bola en juego y aprovechando la pista rápida para mandar sobre su rival. Apenas se vieron dos bolas de break, ambas favorables al británico. Fueron ocho aces para Zverev y dos para Norrie en un set que, desde el primer punto, parecía condenado al tie break.
En la muerte súbita consiguió Zverev despegarse en cuanto al juego y sumar varios puntos seguidos al resto, concretamente tres. El único punto que ganó Norrie fue el primero. Zverev se adueñó de la primera manga por 7-6(1).
Mismo guion y máxima efectividad
El partido parecía negarse a que cambiase su guion: el saque seguía mandando, especialmente el del alemán. Mientras que a Norrie le costaba algún que otro intercambio más para ganar los puntos cuando servía, Zverev no pasaba prácticamente nunca de las tres o cuatro bolas cada vez que ganaba un punto al saque. Para el octavo juego el alemán había sumado ya seis saques directos. Llegó el 5-4 favorable al nº2 ATP, juego en el que sacó inspiración para quebrar y cerrar un monótono partido.
