2 min de lectura
El alemán derrotó 6-2, 6-3 al francés Adrian Mannarino y se instaló entre los cuatro mejores del ATP Masters 1000 de Cincinnati. Definirá el pase a la final ante Novak Djokovic, ex No.1 y 23 veces ganador de Grand Slam.
Hace casi año y medio, Alexander Zverev transitaba una de las mejores etapas de su carrera. En Roland Garros, mostró un nivel altísimo y alcanzó las semifinales, tras vencer en cuatro sets a Carlos Alcaraz. Allí debió enfrentarse a Rafael Nadal, futuro campeón del certamen. En un intento de devolver un contrapié, sufrió una grave lesión en su tobillo, que lo marginó de las pistas por un largo tiempo. Si bien le costó, regresó poco a poco y volvió a ver buenos resultados. Fue semifinalista en Dubai, París y Halle y campeón en Hamburgo. En su cuarto encuentro en el Western & Southern Open, se enfrentaba a Adrian Mannarino. El francés, de poca tensión en sus raquetas y juego particular, llegaba a esta instancia luego de dejar en el camino a Gasquet, Auger-Aliassime y McDonald. Este significaba el octavo duelo entre ellos, que curiosamente fueron todos victorias del alemán.
Contundente victoria de Zverev
El partido iniciaba a favor de Zverev, que rápidamente exponía sus mejores armas y completaba el primer quiebre de la noche en el segundo juego. Mostrándose tranquilo y sin mirar el resultado, Mannarino priorizó la adaptación y la toma del ritmo. Obviamente eso no lo ayudó para nada, sumado a sus no tan potentes golpes. El alemán aprovechó, acrecentó su tenis y no le permitió recuperarse. Sacó a relucir su saque, que es bastante irregular y a veces le genera un gran problema, y sus tiros de derecha y revés. Cuando parecía que no iban a llegar más diferencias, el francés falló más de lo que metió, y cedió el primer parcial por 6-2.
En el segundo, Zverev arrancó con una postura energética, intensa y agresiva desde el juego. Mannarino le intentó pelear de igual a igual, que era lo que buscaba su rival, y salió perdiendo. Con un break nuevamente en el segundo game, marcó territorio y se soltó, lo que aumentó exponencialmente sus winners y saques ganadores. El alemán volvió a disponer de bolas de quiebre para adelantarse 5-2, pero el francés fue paciente, arriesgó y se llevó un duro juego a su bolsillo. Siguió probando con variantes, pero no fue suficiente. Zverev no bajó el pie del acelerador y lo eliminó por 6-2 y 6-3, en 1h10.
