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Alexander Zverev se puso el traje de favorito y se metió en los cuartos de final del ATP Viena 2026. El próximo número uno del mundo no le dio opciones a Griekspoor en un partido que manejó con nervios de acero.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| A. Zverev ✓ | 6 | 7 | 2 |
| T. Griekspoor | 4 | 5 | 0 |
Zverev juega a lo número uno para continuar su viaje en Viena
Alexander Zverev (2°) volvía a cruzarse con una de esas piedras en el camino que nunca conviene subestimar: Tallon Griekspoor (50°). En juego estaba un lugar en los cuartos de final del Erste Bank Open 2026. El alemán, máximo favorito en Viena, había sorteado un estreno de máxima exigencia ante Martín Landaluce y necesitaba un triunfo más para asaltar la cima del ranking mundial. Enfrente, el neerlandés desembarcaba en la capital austríaca envalentonado por su reciente consagración en Bruselas y reforzado por una convincente victoria sobre Brandon Nakashima. Aunque Sascha imponía su autoridad en el historial con un 9-3, Griekspoor tenía un argumento reciente para desafiar los pronósticos: se había quedado con el último enfrentamiento, en Montreal.
Sascha se adelanta con un quiebre fugaz
Temprano en el partido, Zverev salió a buscar los puntos y dispuso de tres bolas de quiebre, concretando una de ellas tras un error del neerlandés. En su primer turno de saque, Sascha impuso condiciones para colocarse rápidamente 2-0. El alemán se mostró cómodo en las primeras interacciones del partido, jugando con mucha soltura y abriendo la cancha con precisión para reducir las opciones de su adversario. La primera turbulencia para Zverev llegó en el sexto game, cuando debió afrontar un incómodo 0-30, a lo que respondió con cuatro puntos seguidos para matener la distancia. Griekspoor no pudo alterar la propuesta del máximo favorito, quien supo aprovechar sus herramientas para dibujar un 6-4 en la manga inaugural.
Zverev no da tregua y saca boleto en cuartos
El segundo capítulo tuvo un comienzo igual de exigente para el neerlandés, quien debió resolver una bola de break en su primer juego de saque. Zverev seguía sin ofrecer resquicios en el servicio. Griekspoor empezaba a adaptarse a las demandas del encuentro, encontrando mejores resultados en sus decisiones. Así y todo, no le alcanzaba para doblegar el tenis del número dos del mundo. Romper el saque de Sascha era una misión casi imposible para el jugador neerlandés. Posteriormente, Zverev trasladó esa solidez a la devolución, luciéndose con golpes milimétricos, y consiguió quebrar en un momento crucial. En su siguiente turno de saque, el alemán hizo valer su jerarquía para sentenciar la victoria con un 7-5 definitivo.
