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Alexander Zverev desplegó un tenis sólido y sin fisuras para superar con claridad a Gabriel Diallo, imponiendo su jerarquía desde el inicio y resolviendo el duelo con autoridad para meterse entre los ocho mejores en Múnich.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| A. Zverev ✓ | 6 | 6 | 2 |
| G. Diallo | 1 | 2 | 0 |
Zverev resuelve con solvencia en Múnich
El BMW Open de Munich se ha convertido en una parada habitual para Alexander Zverev (3°), campeón en tres oportunidades. El alemán, ganador en la edición 2025 y primer cabeza de serie, se presentaba en los octavos de final luego de una trabajada victoria ante Miomir Kecmanovic. Del otro lado de la red aparecía el canadiense Gabriel Diallo (37°), que venía de superar con autoridad a Vitaly Sachko después de haber sufrido dos derrotas tempranas en Bucarest y Montecarlo. La única vez que se enfrentaron fue hace algunos meses atrás en el Australian Open, donde Zverev se impuso en cuatro mangas.
Sascha muestra su jerarquía en el primer asalto
En el amanecer del encuentro se pudo ver a un Zverev conservador, que decidió plantarse en el fondo para neutralizar los impactos del canadiense, logrando así una ruptura inmediata. Diallo intentó utilizar el mismo método en su primer turno de devolución, jugando pelotas profundas para incomodar a su rival y generar una chance de break, pero el alemán respondió con jerarquía. En el cuarto game, Sascha se mostró sólido en la línea de base, manejando el ritmo en los intercambios con inteligencia, y se adjudicó otro quiebre tras un grosero error del norteamericano.
Acto seguido, el número tres del ranking debió revertir un inquietante 0-30 para luego colocarse 5-1 en el score. Diallo no pudo encontrar su lugar en la pista y fue superado por un Alexander zverev que supo imponerse condiciones para ganar el primer set por 6-1.
Zverev juega suelto y dicta sentencia
Tras finalizar el primer asalto, el canadiense recibió asistencia médica por un supuesto dolor en la cintura. De todos modos, Diallo no tuvo inconvenientes para desenvolverse en el comienzo del segundo set. Zverev, por su parte, se mantenía firme en lo propio y no daba opciones en su juego de servicio. El norteamericano parecía entender lo que necesitaba para doblegar el tenis del número tres del mundo. Sin embargo, en el sexto game, el alemán se hizo fuerte en el retorno, ganando la pulseada en los intercambios, y consiguió un quiebre clave tras una bola larga de su rival.
Impecable en su turno de saque, Sascha confirmó la diferencia para firmar un 5-2. Posteriormente, Zverev sacó provecho de la inercia y soltó la derecha para concretar la ruptura que sentenció el triunfo con un 6-2.
