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Jessica Bouzas no pudo trasladar sus buenas sensaciones de Wimbledon al cemento de Atenas y quedó eliminada en su estreno. Qinwen Zheng exhibió un tenis convincente para comenzar a dejar atrás una temporada muy irregular.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| Q. Zheng ✓ | 7 | 6 | 2 |
| J. Bouzas | 5 | 1 | 0 |
Bouzas tropieza en su presentación en Atenas
Con el inicio de la gira sobre pista dura, Jessica Bouzas buscaba dejar atrás el césped y comenzar una nueva etapa de la temporada con buenas sensaciones. La española, sexta preclasificada del WTA 250 de Atenas, llegaba tras una gira irregular sobre hierba, en la que alcanzó los cuartos de final en Nottingham y la tercera ronda de Wimbledon, resultados que le permitieron sumar confianza de cara a los próximos desafíos.
Su estreno en Grecia no prometía ser sencillo. Del otro lado de la red aparecía Qinwen Zheng, ex número cuatro del mundo, que intentaba recuperar el nivel que la llevó a la élite tras un 2026 muy complicado, con apenas nueve victorias en el circuito. Sin antecedentes entre ambas, el duelo enfrentaba a una Bouzas en pleno crecimiento con una rival de enorme talento que buscaba relanzar su carrera.
La asiática se niega a jugar un desempate
El primer set comenzó con una Qinwen Zheng decidida a marcar el ritmo del partido. La china tomó la iniciativa desde la línea de base, golpeó con autoridad y encontró un quiebre tempranero que respaldó con solvencia al servicio para escaparse 3-0. Bouzas tardó algunos juegos en acomodarse, pero poco a poco empezó a discutir los intercambios y recuperó el saque en el séptimo game. La igualdad parecía conducir la historia hacia un tiebreak, aunque Zheng tenía preparada una última ofensiva. La asiática volvió a imponer condiciones desde la devolución y consiguió la ruptura que selló el parcial por 7-5.
Zheng le muestra la salida a Bouzas
El segundo parcial comenzó con una resistencia inesperada de Bouzas, que llevó al límite el primer turno de saque de Zheng y dispuso de una bola de break. La china salió airosa de ese momento de tensión y transformó el alivio en impulso. En el juego siguiente tomó el control desde la devolución, desbordó a la española con la potencia de sus golpes y consiguió un quiebre que respaldó con autoridad para escaparse 3-0. Lejos de conformarse, volvió a acelerar en los intercambios y firmó una nueva ruptura que terminó de inclinar el partido. Aunque Bouzas amagó con reaccionar y generó cuatro bolas de break, Zheng mantuvo la calma y sentenció la victoria con un 6-1.
