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La china Qinwen Zheng pudo cerrar uno de los torneos más especiales de su carrera. Luego de meses complicados, la china levantó el WTA 1000 de Pekín, haciendo gala de la localía, venciendo a Mirra Andreeva en sets corridos. Triunfo con sabor a gloria para la asiática.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| Q. Zheng ✓ | 7 | 6 | 2 |
| M. Andreeva | 5 | 4 | 0 |
Zheng no se deja dominar y levanta la corona en casa
Este domingo el tenis chino tenía su máxima fiesta, con la final del WTA 1000 de Pekín. En la definición del torneo más importante del año en cuanto al tenis femenino, la local Qinwen Zheng quería hacer pesar su rol de anfitriona y buscaba la corona. Luego de vencer con mucha autoridad a Elise Mertens, la tenista asiática se enfrentaba ante la rusa Mirra Andreeva, la candidata a quedarse con la corona. Era la segunda vez que se enfrentaban en el circuito profesional, con una victoria previa para Zheng.
La china destraba el primer set
El comienzo del partido iba a ser favorable al juego de Andreeva, que rápidamente tomaba el control del partido con un quiebre. Sin embargo, Zheng lejos estuvo de bajar los brazos y rápidamente encontró la paridad. Desde ese 2-2, la tenista china y la rusa fueron repartiéndose los juegos de servicio, por lo que la paridad se fue sosteniendo hasta llegar al cierre del set. Con el marcador 4-4, Andreeva iba a castigar con su juego de fondo y tras ponerse 5-4, tuvo tres chances de sumar el set a su favor.
Sin embargo, Zheng se mantuvo firme y salvó esas situaciones para luego cerrar el primer set con un quiebre a su favor, por 7-5.
Zheng firma la corona en casa
En el segundo parcial Zheng era la primera en golpear. La china tomaba un quiebre, pero a diferencia de la primera manga, Andreeva encontró rápido la igualdad. Desde ahí nuevamente el servicio fue la clave para ambas jugadoras, que no se sacaron diferencia en los siguientes games. La paridad se sostuvo hasta llegar al 4-4, momento en el que la tenista local hizo gala de su potencia y pudo acelerar en un ajustado game, para lograr el ansiado quiebre.
Tras ponerse 5-4 con el saque, la tenista china pudo mantener la frialdad y terminó cerrando la faena por 7-5 y 6-4 para levantar la corona en casa.
