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Renata Zarazúa arranca con fuerza la gira de polvo de ladrillo tras aplastar a la estadounidense Sloane Stephens por 6-2 y 6-0 en la primera ronda del WTA 500 de Charleston. La tenista mexicana, que buscaba romper su mala racha de resultados, se adaptó a la perfección y exhibió un tenis sin fisuras para avanzar en el Estados Unidos.
Zarazúa hace bailar a Stephens
Renata Zarazúa debutaba en la temporada de tierra, aunque se mantendría en el continente americano, enfrentando a la local Sloane Stephens en el WTA 500 de Charleston. La mexicana no cuajaba buenos resultados desde finales de enero, mes en el que luchó la primera ronda de Australia, acumulando derrotas en primera y segunda de qualy en Indian Wells y Miami. Su rival, a nivel de ranking, era significativamente inferior a ella. Stephens gozaría de una wild card a pesar de ser la 554 de la clasificación WTA. Los precedentes también favorecía a Zarazúa, quién había ganado en las dos ocasiones en las que se habían enfrentado.
Adaptación perfecta de la mexicana
La diferencia de nivel fue notable desde el primer momento. La tenista mexicana se encontró cómoda en el cambio a la reconocible arcilla verde estadounidense. Zarazúa alargó los peloteos desde el primer momento, aumentando punto a punto la visible incomodidad de su rival. Rápidamente colocó el 4-1 en el marcador, diferencia que no perdonó, aprovechando su quinta bola de quiebre para cerrar un plácido set por 6-2.
Monólogo incontestable para cerrar un partido impecable
Si algún aficionado en la grada esperaba que el guión se igualase en el segundo set, sin duda alguna se quedó con las ganas. Stephens no dio raqueta con bola y Zarazúa tampoco estaba por la labor de darle pie a ello. La mexicana no bajó el nivel en ningún momento y, en los largos peloteos que ya de por sí molestaban a Stephens, empezó a cambiar el ritmo con dejadas. Tras un considerable mareo, la hispanohablante cerró el segundo con un aplastante 6-0.
