2 min de lectura
Yibing Wu se adjudicó el título en el Challenger de Sarasota luego de superar al local Stefan Dostanic en tres mangas. Séptimo título para el asiático en el circuito Challenger.
Cuadro ATP Challenger Sarasota 2026
Wu impone su jerarquía para triunfar en Sarasota
La definición del Challenger Sarasota enfrentaba a dos jugadores en gran momento, pero con recorridos muy distintos en la categoría. Yibing Wu, primer preclasificado y ex número 54 del mundo, llegaba con el respaldo de seis títulos Challenger en su carrera y una semana consistente en la que cedió apenas un set ante Kei Nishikori.
En la ronda anterior, el tenista chino había superado con autoridad a Darwin Blanch. Del otro lado, Stefan Dostanic atravesaba el mejor momento de su carrera: venía de consagrarse campeón en Baton Rouge, su primer título Challenger, y alcanzó una nueva final tras vencer al colombiano Andrés Andrade. Se trataba del primer duelo entre los protagonistas.
El chino dicta las reglas en el primer asalto
El jugador asiático impuso condiciones desde el inicio con un tenis agresivo y profundo. Rápidamente tomó el control de los intercambios y capitalizó las oportunidades de quiebre, desbordando a un Dostanic que no logró asentarse. El chino dominó con claridad tanto desde la devolución como en sus turnos de servicio, sin conceder chances de recuperación. Con autoridad y ritmo sostenido, Yibing Wu encadenó juegos consecutivos para cerrar el parcial con un contundente 6-1.
Dostanic encuentra ritmo y fuerza el tercer set
El desarrollo cambió en la segunda manga. Dostanic elevó su nivel, ajustó su servicio y logró incomodar a Wu en los intercambios. El estadounidense aprovechó sus oportunidades de quiebre y se mostró más firme en los momentos importantes, sosteniendo la ventaja ante un rival que bajó levemente su intensidad. Con mayor agresividad y decisión, Dostanic logró equilibrar el partido y se quedó con el set por 6-4, forzando un desenlace en el tercero.
Wu pone una marcha más y abrocha el título
En el parcial decisivo, Yibing Wu recuperó el control del desarrollo tras un inicio en el que dejó pasar algunas oportunidades de quiebre. Con el correr de los juegos, el chino volvió a imponerse desde el fondo y elevó la presión sobre el servicio rival. En el tramo decisivo, encontró la diferencia: encadenó dos quiebres consecutivos que terminaron de inclinar el partido a su favor. Sin titubeos en el servicio, el asiático sentenció la historia con un 6-3 definitivo para quedarse con el título.
