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Thiago Tirante volvió a desafiar los pronósticos en el Canadá Open. Después de eliminar a Taylor Fritz, el argentino superó en dos actos a Alexei Popyrin, último campeón en Montreal, y se instaló por primera vez en los octavos de final de un Masters 1000.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| A. Popyrin | 3 | 4 | 0 |
| T. Tirante ✓ | 6 | 6 | 2 |
Tirante prolonga su formidable epopeya en Canadá
La travesía de Thiago Tirante en el Masters 1000 de Montreal continuaba con otro partido de máxima exigencia. El argentino sacó boleto a la tercera ronda luego de tumbar al séptimo preclasificado del cuadro, Taylor Fritz, que venía de coronarse en Washington. Por un lugar en los octavos de final, el platense se medía con Alexei Popyrin, campeón del torneo en la edición 2024. El australiano, proveniente de la clasificación, llegaba a esta cita después de superar por la vía rápida al belga Raphael Collignon. Se trataba del primer enfrentamiento entre los protagonistas, donde Tirante partía como favorito por ranking.
Sólido primer set del argentino
El inicio respondió al libreto habitual, con ambos jugadores imponiendo condiciones en sus respectivos turnos de saque. Tirante, sin embargo, dejó mejores impresiones desde los primeros intercambios y rápidamente le hizo saber a Popyrin que no tendría un partido sencillo. El argentino trasladó esa seguridad a la devolución, encontró profundidad para desbordar al australiano y consiguió la primera ruptura en el cuarto juego. Con el servicio como principal aliado, el platense confirmó la ventaja y se adelantó 4-1. Popyrin intentó aferrarse a sus herramientas para mantenerse a tiro, pero nunca logró marcar diferencias al resto. Tirante administró el parcial con autoridad, sostuvo cada turno de saque sin sobresaltos y cerró el primer capítulo por 6-3.
Tirante sostiene el nivel y acaba con Popyrin
La conquista del primer parcial terminó de encender la confianza de Tirante, que saltó al segundo capítulo dispuesto a adueñarse definitivamente del encuentro. El argentino tomó la iniciativa desde el comienzo, encontró una ruptura temprana y la respaldó con un sólido turno de servicio para adelantarse 2-0. Popyrin comenzó a convivir con una frustración cada vez más evidente, incapaz de encontrar una respuesta ante la velocidad con la que su rival cambiaba el ritmo de los intercambios. Cada aceleración de Tirante parecía abrir una grieta en el juego del australiano, que no lograba imponer la potencia que lo había llevado a conquistar Montreal dos años atrás.
El platense sostuvo una precisión admirable, concedió apenas cinco puntos con su saque y nunca permitió que el partido cambiara de dirección. Con una superioridad incuestionable, Tirante sentenció el triunfo con un decisivo 6-4.
