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Maria Timofeeva cerró una semana sobresaliente en la costa croata y conquistó el WTA 125 de Makarska. La uzbeka mostró un tenis sólido de principio a fin y derrotó por 6-2, 6-3 a Darja Semenistaja para quedarse con una nueva corona en el circuito.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| D. Semenistaja | 2 | 3 | 0 |
| M. Timofeeva ✓ | 6 | 6 | 2 |
Timofeeva suma una nueva alegría en Europa
El WTA 125 de Makarska reservó para su último capítulo un duelo atractivo entre dos jugadoras que se encontraban en buena forma. Maria Timofeeva, séptima preclasificada, había encontrado un tenis sólido y agresivo desde el inicio del certamen, una fórmula que le permitió eliminar en semifinales a Sara Sorribes y llegar a su segunda definición en la temporada tras su conquista en Estambul. Por su parte, Darja Semenistaja, quinta sembrada, volvió a demostrar su comodidad sobre arcilla y selló su clasificación luego de superar a Elina Avanesyan. Con ambas instaladas en la instancia decisiva sin haber cedido protagonismo, Makarska presentaba una final entre dos jugadoras que llegaban en pleno crecimiento y con la posibilidad de sumar un título.
La uzbeka toma el control y pega primero
Semenistaja golpeó primero y sorprendió al quebrar el saque de Timofeeva en el juego inicial. No obstante, aquella ventaja sería apenas un espejismo. La uzbeka respondió de inmediato, recuperó el terreno perdido y comenzó a dominar el encuentro tanto con el servicio como desde el fondo de la cancha. Más firme en los intercambios y aprovechando cada oportunidad al resto, Timofeeva encadenó tres rupturas durante el parcial para dar vuelta completamente la historia. La letona no encontró respuestas ante el crecimiento de su rival, que se adueñó de los últimos juegos y selló el 6-2 tras una clara demostración de autoridad.
Timofeeva no titubea y sentencia la victoria
La jugadora uzbeka parecía encaminarse rápidamente hacia el título cuando logró quebrar el servicio de Semenistaja en el cuarto juego. No obstante, la letona mostró capacidad de reacción y devolvió el golpe de inmediato para mantenerse en la pelea. El intercambio de rupturas le dio algo de suspenso al parcial, aunque la incertidumbre duró poco. Timofeeva volvió a imponer condiciones con un tenis sólido y agresivo, recuperó la ventaja mediante un nuevo quiebre y no dejó escapar el control del marcador. Firme con su servicio y sin fisuras en los momentos importantes, defendió la diferencia hasta firmar el 6-3 definitivo que le permitió levantar el trofeo.
