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La industria del deporte y las nuevas tecnologías no dejan de estrechar sus lazos para generar nuevos vínculos con los aficionados, algo que han sabido entender algunos de los deportes más importantes del mundo. El tenis es un ejemplo perfecto. Este deporte se acerca mucho a la hora de ofrecer la cantidad de contenidos y de servicios que otorgan otras modalidades como el fútbol o el baloncesto.
Por un lado, merece la pena destacar que el tenis ha multiplicado sus audiencias con el paso de los años. Esto ha sido gracias a acuerdos con potentes empresas dedicadas al mundo audiovisual. Las grandes citas del calendario aglutinan a millones de aficionados. Además el relevo generacional está asegurado con la presencia de nuevas figuras como Carlos Alcaraz, Holger Rune o Jannik Sinner.
Esta situación encaja con la intención de llegar a nuevos públicos y ofrecer contenido diferenciado para cada uno de ellos. Uno de los sectores más interesantes es el de los videojuegos. Aquí la presencia del tenis se mantiene en un plano secundario a pesar de apostar por formatos multijugador en los nuevos títulos.
Las nuevas tecnologías suponen un nuevo abanico de posibilidad. Por ello, no es de extrañar que también tenga su nicho en el iGaming como uno de los grandes referentes de la industria del ocio y el entretenimiento digital. Un ejemplo es, Centre Court, una tragaperras con temática de tenis. Esta slot se ha convertido en una de las favoritas entres los amates de los deportes que también se interesan por los juegos de casino online.
Otro sector que se ha hermanado con el tenis es el del cine o las series. Esto ha sido gracias a algunas producciones muy exitosas en estos años más recientes. El método Williams con Will Smith como protagonista o la serie Break Point producida por Netflix. No hay que olvidarse de la aclamada Borg-McEnroe. Este documental narra una de las rivalidades más icónicas de este deporte.
El formato físico mantiene su rumbo
Sin embargo, no podemos pasar por alto que el formato físico mantiene su rumbo y el tenis sigue siendo un pilar económico dentro de la industria gracias a tres aspectos fundamentales: las audiencias, la afluencia física a los torneos y el equipamiento deportivo. Eso sí, la diversificación también llega a estos modelos de negocio. Esto se ha visto afectado con calendarios más apretados, nuevas instalaciones o marcas que han roto todas las predicciones en cuanto a crecimiento.
Uno de los ejemplos más llamativos en este punto es el de Le Coq Sportif, que ha crecido mucho tanto en España como Portugal y dentro de poco dará un salto definitivo a otras regiones como Latinoamérica. Este tipo de marcas son especiales porque no se dedican exclusivamente al equipamiento deportivo, sino que apuestan también por la moda para marcar nuevos estándares.
Por supuesto, estos crecimientos serían impensables sin una mayor difusión en redes sociales. En la actualidad algo que también practican los propios jugadores profesionales con ellos mismos y sus contratos comerciales. Este tipo de uniones han llegado para quedarse y la diversificación de contenidos hacia formatos multiplataforma es lo que convierte al tenis en una especie de modo de vida para los aficionados.
