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Svajda defiende la corona del Challenger de Tiburon

Svajda defiende la corona del Challenger de Tiburon
Svajda se corona en Estados Unidos. | Foto: Dallas Open

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El estadounidense le ganó 6-2, 6-2 a Adam Walton en la final del ATP Challenger 75 de Tiburon. Es su sexto título profesional y tercero en la categoría. A partir del 16/10, será 171º del ranking.

Zachary Svajda comenzó la temporada jugando torneos ITF y fuera del Top 300 del escalafón mundial. Buenos resultados, como dos semifinales seguidas y unos cuartos de final en el circuito mediano, le permitieron avanzar varios casilleros y así poder anotarse en la fase previa del ATP 250 de Dallas. La superó, jugó su segundo Masters 1000 en Indian Wells gracias a un wild card, consiguió algunas victorias pero también muchas derrotas. El US Open fue un claro antes y un después en el año. Sufriendo además e incrementando su tenis partido a partido, se metió en el cuadro principal y le robó un set a Cerúndolo, No.20 del mundo. Luego, conquistó su segundo trofeo en Cary y, justamente aquí, intentaría replicarlo. Harrison, Johnson, Basavareddy y Galarneau fueron sus víctimas. Ahora, debía darle el broche de oro y defender los puntos del año pasado frente a Adam Walton.

Svajda no da opciones

El partido comenzó de una manera bastante intensa. En el segundo juego, ya abundaban las oportunidades para Svajda, aunque se le escurrían de las manos tras algunos errores. No obstante, el estadounidense continuó golpeando, corriendo, luchando y pudo transcribir tres breaks points en un game para su lado. A partir de allí, Zachary hizo crecer su nivel, no mostró falencias ni altibajos y quebró nuevamente. De esa manera, se llevaba el primer set por 6-2.

En el segundo, con la necesidad de remontar el score, Walton cambió su táctica y fue más agresivo. Sin embargo, no tuvo puntería y se desesperó rápidamente. Con ello, vinieron los fallos, las inconsistencias y una nueva rotura. De hecho, Svajda encadenó dos consecutivas y se puso 5-1, en cuestión de minutos. A pesar de la abultada diferencia, el australiano expuso su dignidad, lucha y acortó los números. Llegó el momento de confirmar con su turno y así ponerle un poco más de presión a su rival. Pero, para su mala suerte, no logró hacerlo y perdió 6-2, 6-2.

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