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El tenista italiano se repone a un primer set adverso para derrotar a Jaume Munar en los cuartos de final del torneo de Umag.
Los cuartos de final del ATP 250 de Umag traían un enfrentamiento entre dos tenistas separados por 61 puestos en la clasificación. Lorenzo Sonego venía encadenando tres derrotas en primera ronda seguidas, pero se repuso de esa racha al vencer a Cecchinato en primera ronda aquí. Jaume Munar llegó a la tercera ronda en Gstaad y venía de imponerse a Ramos y Marozan. El cara a cara entre ambos se estrenaba con este partido en el que el italiano partía como favorito, y cumplió al ganar 3-6, 6-1, 6-2.
Munar comienza mejor
El primer set comenzó de la mejor manera posible para los intereses de Munar, que se hacía con dos roturas rápidas para poner distancia en el marcador. El español se basó en su solidez en tierra para desquiciar a un Sonego que perdió sus dos primeros servicios de manera abultada. Por si fuera poco, en su siguiente servicio salvó una bola de set, algo que pareció activarle, pues recuperó una de las dos roturas. Sin embargo, el destino del set estaba definido con un Sonego que no parecía el aguerrido jugador que suele ser.
Sonego encuentra la manera
El segundo set fue totalmente distinto al primero, con el italiano ejerciendo una superioridad tremenda sobre el español. Lorenzo comenzó a entrar en el partido y dictar el ritmo de los puntos con su derecha, algo que no había conseguido hasta el momento. Gracias a eso replicó el camino de su rival en el primer set con dos breaks en los primeros dos turnos de saque. Sin embargo, Sonego no cedió nada de ventaja y con un 6-1 comenzaba a remontar el partido.
Lorenzo da la vuelta al marcador
Ganar el segundo set llenó de confianza al italiano, que se hizo con una rotura en el primer juego y defendió tres de contrabreak en su servicio. Munar acusó gravemente desaprovechar la oportunidad y comenzó a dejarse ir en el partido, algo que le costó muy caro. La solidez de Munar se convirtió en dudas y no era capaz de dar la vuelta de tuerca necesaria para dar batalla. Debido a ello, un nuevo quiebre de Sonego en el quinto juego le daba un 4-1 que fue decisivo. Tres juegos más tarde Lorenzo sellaba su pase a la siguiente ronda con un 6-2.
