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Katerina Siniakova y Taylor Townsend completaron el Grand Slam. La checa y la estadounidense se proclamaron campeonas en el US Open 2026 luego de vencer a las locales Krueger y Montgomery.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| Siniakova/Townsend ✓ | 5 | 6 | 6 | 2 |
| Krueger/Montgomery | 7 | 0 | 2 | 1 |
Siniakova y Townsend conquistan el único Major que les faltaba
La final del US Open volvía a reunir a una de las parejas más dominantes del circuito femenino. Katerina Siniakova y Taylor Townsend alcanzaban por segundo año consecutivo el último partido en Nueva York, esta vez con una cuenta pendiente por saldar. Un año atrás, Dabrowski y Routliffe les arrebataron el título, y ahora la dupla checo-estadounidense tenía una nueva oportunidad de completar su colección. Campeonas de Roland Garros, Siniakova y Townsend buscaban el único Grand Slam que todavía no figuraba en su palmarés como pareja.
Enfrente aparecían las locales Ashlyn Krueger y Robin Montgomery, invitadas mediante una wild card y con apenas un torneo disputado juntas. El contraste era evidente: de un lado, una temporada extraordinaria marcada por el Sunshine Double, Madrid y París; del otro, una dupla que soñaba con una consagración inesperada en casa.
Krueger y Montgomery aseguran el primer set
El partido por el título empezó cuesta arriba para las favoritas, perdiendo el servicio rápidamente. Krueger y Montgomery no mostraron fisuras en los primeros compases y aguantaron la ventaja hasta el sexto juego. Posteriormente, Siniakova y Townsend se plantaron en la devolución y ganaron cuatro puntos seguidos para restablecer la paridad. En el noveno game, la checa y la estadounidense generaron dos nuevas chances de break, pero no pudieron romper el saque de sus oponentes. Cuando parecía que se resolvía en un desempate, las locales se desenvolvieron al resto y capitalizaron un segundo quiebre para así ganar el set por 7-5.
La dupla checo-estadounidense cambian el rumbo del partido
La segunda manga fue un monólogo de las primeras sembradas. Siniakova y Townsend se comprometieron con el asunto y mostraron esa química que tanto resultado les ha dado. El dominio empezó con un quibre inmediato que sorprendió a las locales. A partir de allí, la checa y la estadounidense se hicieron cargo de las riendas. Dos rupturas adicionales derivaron en un contundente 6-0 de la pareja favorita, que no ofreció resquicios y exigió un tercer asalto.
Siniakova y Townsend se toman revancha en Nueva York
Después de la recuperación, las mejores doblistas de la actualidad volvieron a tomar el control en el set decisivo. Ya en el tercer game, la dupla checo-estadounidense ejerció presión en la devolución, forzando puntos adicionales hasta conseguir el break. Sin fisuras en el servicio, se escaparon hasta el 3-1, poniendo en aprietos a las estadounidenses. La tendencia no se rompió y las favoritas terminaron lo que venían construyendo. Un quiebre esencial en el séptimo juego les permitió cerrar el triunfo con un sólido 6-2 para alzar el título en el US Open.
