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Casper Ruud tuvo un inicio convincente en la Laver Cup, venciendo en dos mangas al estadounidense Reilly Opelka. El noruego hizo hincapié en sus cualidades y firmó el primer punto del Equipo Europa en la competición.
Ruud suma para Europa en la Laver Cup
La Laver Cup 2025 abría el telón en San Francisco con un duelo cargado de antecedentes. Casper Ruud, pieza clave del Equipo Europa en su quinta participación, se medía ante Reilly Opelka, quien afrontaba su segunda experiencia defendiendo al Resto del Mundo. En 2021 se vieron las caras en este mismo evento, donde el triunfo quedó en manos del noruego. Además, el historial en el circuito ATP reflejaba un claro dominio de Ruud, quien ganó las tres veces que se enfrentaron. Con estilos diferentes, la solidez desde el fondo del europeo frente a la potencia de saque del estadounidense, el primer partido prometía marcar la intensidad de un certamen que combina espectáculo y rivalidad.
El noruego neutraliza las armas de Opelka
En el amanecer del partido se pudo ver a un Opelka decidido a la hora de atacar, soltando la derecha y generando amplitud para disponer chances de break que fueron neutralizadas por Ruud. El estadounidense tenía una propuesta clara, tomando la pelota adelante y acelerando continuamente, mientras que el noruego buscaba manejar el ritmo desde el fondo. Sin embargo, en el quinto juego, Casper se mostró fino en la devolución, rompiendo el servicio de Opelka con un passing cruzado de revés. Impecable en su turno de saque, el noruego confirmó la diferencia, colocándose 4-2 en el score. Sin mayores contratiempos, Ruud se mantuvo firme en lo propio y jugó con libertad para adjudicarse el primer set por 6-4.
Ruud cierra la victoria en el desempate
Los primeros compases del segundo asalto reflejaron un tenis sólido de los protagonistas, quienes respondieron con autoridad en los primeros turnos de servicio. El norteamericano necesitaba aferrarse a su imponente saque para prevalecer en los números, aunque no contaba con los recursos suficientes para sostenerse en los intercambios. Mientras tanto, el noruego se desenvolvía con facilidad en la línea de base, generando incomodidad en su rival. Los tenistas no lograban sacarse diferencias y las cifras se mantenían enredadas. Opelka fue sembrando confianza en el terreno con tiros quirúrgicos y llevó la definición al tiebreak. Pese a las demandas del estadounidense, Ruud resolvió con claridad en el desempate y concretó el primer punto de Europa con un ajustado 6-4, 7-6.
