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El tenista danés Holger Rune cayó ante el serbio Miomir Kecmanovic por 7-6(3), 6-2 tras 1h44m de juego en la segunda ronda del ATP 250 de Estocolmo. De esta manera, el No. 53 del mundo se metió en los cuartos de final y espera por Elias Ymer o Dino Prizmic.
Holger Rune se asentó como uno de los mejores jugadores del planeta, teniendo un arranque de temporada impecable para meterse en el Top Ten. El 2023 hasta aquí le trajo noticias muy buenas, consagrándose campeón del ATP de Múnich, disputó las finales de los M1000 de Montecarlo, Roma y Wimbledon, y llegó a semifinales en Montpellier, Acapulco y Queens. Sin embargo, desde la definición en el All England cayó en un bache del cual no logra salir, con varias caídas sorprendentes. En Estocolmo partía como primer favorito y buscaba reivindicarse. Del otro lado arribaba Miomir Kecmanovic. El serbio aún no levantó trofeos en el 2023 pese a jugar las finales de Delray Beach y Estoril.
Kecmanovic se lo lleva en sets corridos
Holger Rune y Miomir Kecmanovic se enfrentaban en la segunda ronda del ATP de Estocolmo.
Los primeros cuatro games el partido se desarrollaron con normalidad, con los dos calentando el físico. En el quinto game, el danés debió ponerse el overol y sacar adelante un complejo juego de saque en el que encaró cinco break points. A pesar de perder tantas oportunidades, el serbio sostuvo una gran concentración para seguir manteniendo con mucha firmeza. Desde el sexto juego, ambos no cedieron terreno, supieron sacar con precisión y potencia, y finalmente fueron al tie break. Allí, Rune estuvo muy impreciso, Kecmanovic aprovechó sus chances y se lo llevó por 7-6(3) en una hora.
Un quiebre por lado le dio comienzo a la segunda manga. El danés salió mucho más decisivo y contundente, pero volvió a sumar errores por lo que no lograba sacar ventajas. Por su parte, Miomir no se iba de foco, sostenía un nivel parejo y sin cometer muchos yerros. Desde el quinto game, Rune se apagó completamente, dejó de buscar ataques y variantes, se mostraba perdido y sin reacción en cancha. Totalmente firme y decidido, Kecamanovic quebró en cada momento indicado para avanzar por 7-6(3), 6-2 tras 1h44m.
