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Jessica Bouzas no estuvo a la altura de su mejor versión y fue superada en la primera ronda del WTA de Monterrey. La española se topó con una inspirada Rakhimova que la venció con parciales de 6-4, 7-5.
Bouzas pierde el foco y se queda afuera en Monterrey
La española Jessica Bouzas (42°) buscaba trasladar su gran presente al WTA 500 de Monterrey, torneo previo al US Open. La jugadora surgida en Galicia, España, tuvo un brillante desempeño en Montreal, alcanzando por primera vez los cuartos de final en un WTA 1000. Posteriormente, la española desembocó en los octavos del Cincinnati Open, donde fue eliminada por la número uno del mundo. En esta oportunidad, Bouzas debutaba en Monterrey, enfrentándose con la rusa Kamilla Rakhimova (67°), quien venía de tener una floja actuación en la gira norteamericana. Esta era la primera vez que se veían las caras y Jessica se posicionaba como la favorita.
Rakhimova frena el envión de la española
En los primeros compases del encuentro, las tenistas presentaron un desarrollo con intercambios intensos, forzando puntos adicionales. Bouzas generó sus primeras chances en el tercer juego, pero la rusa respondió con claridad. De todos modos, la española fue desenvolviéndose en el transcurso del juego y presentó un tenis agresivo para firmar el primer quiebre en el quinto game. Sin embargo, Rakhimova reaccionó inmediatamente, expresando sus virtudes para romper el saque de Jessica. Luego, la rusa volvió a tomar las riendas desde el resto y doblegó la defensa de Bouzas para conseguir otro break. A pesar de que la española recuperó el servicio, Rakhimova contragolpeó con autoridad y se adjudicó el primer set con un trabajado 6-4.
La rusa tuerce las cifras de su lado para ganar el duelo
A diferencia del set inicial, las jugadoras se mostraron estables en el comienzo de la segunda manga, estableciendo los primeros dígitos con autoridad. Más adelante, en el cuarto game, la rusa desplegó sus armas en la devolución y consiguió un quiebre. Aún así, Bouzas se recompuso de la ruptura, desenvolviéndose con grandes ejecuciones para restaurar la paridad. Obligada a ganar el segundo asalto, la española fue sembrando confianza en el desarrollo y cosechó un quiebre crucial en el noveno juego. Más allá de las exigencias impuestas por su oponente, Rakhimova no perdió el enfoque y exprimió sus recursos para dominar el encuentro, concretando dos rupturas seguidas que le permitieron cerrar el triunfo con un 7-5.
