Kaitlin Quevedo suma una victoria para el recuerdo frente a la estadounidense Peyton Stearns en dos mangas (6-2, 7-5) en su cruce por la primera ronda del WTA 250 de Auckland. Este es el primer cuadro final de la española en el circuito femenino de élite.
Quevedo y una jornada inolvidable en Auckland
Una tarde difícil de olvidar para Kaitlin Quevedo la de este lunes 5 de enero en Auckland, y es que a sus 19 años, la jugadora nacida en los Estados Unidos, disputaba su primer partido en un cuadro final de WTA, luego de haber superado muy bien la fase previa del torneo, con dos trabajadas victorias tanto ante la francesa Monnet como ante la coreana Ku. Tras una buena trayectoria como juvenil representando a su país de nacimiento, pasó a mediados del 2024, a representar a España.
La rival en este partido memorable para ella sería la octava sembrada de este ASB Classic, la estadounidense Peyton Stearns, una tenista de buena regularidad en el circuito WTA, ya contando por ejemplo con unos octavos de final en el US Open 2023, unas semifinales de WTA 1000 en Roma 2025 y un único título WTA en Rabat 2024.
Notable inicio para la española
Buenísimo el comienzo del partido para la representante española, que salía a presionar al resto con muy buen nivel desde el fondo de la pista, dispuesta a aprovechar cada espacio que le dejara libre su rival. Tras una primera rotura a su favor en el segundo juego, Kaitlin estaría muy cómoda durante toda esa primera manga, sin pasar sobresaltos en sus turnos de servicio y teniendo todo bajo control. Administrando la diferencia numérica con la autoridad de una tenista de mucha más experiencia, Quevedo firmaría un segundo quiebre posterior para cerrar ese primer set por 6-2.
Kaitlin se recupera para ganarlo por la vía rápida
Las cosas se empezaban a complicar en el inicio del segundo parcial, donde Stearns parecía imponer otro nivel de tenis, mucho más sólido y sin esos baches que le habían permitido crecer tanto a la española. Dos breaks consecutivos le darían una ventaja de hasta 3-0 a la jugadora norteamericana. Sin embargo, Quevedo lograría recortar la diferencia de manera inmediata, y ese envión sería fundamental para evitar que su rival tome definitivamente las riendas del partido.
Contrario a eso, en el octavo game, Kaitlin volvió a hacer valer su juego, mucho más definido a proponer bolas altas y con enfoque en la colocación por sobre la potencia, complicando mucho a una Stearns que se impacientaba y caía en errores. De esta manera, la española igualaba parcialmente el score. Todo parecía encaminarse hacia un tiebreak en esta manga tan cambiante, y en ese sentido, Quevedo llegaba con mejores sensaciones a esta recta final.
Justamente así, en el duodécimo game, la tenista radicada en Barcelona lograría el quiebre decisivo para sellar su victoria por 7-5 tras poco menos de una hora y media de juego. Una victoria soñada por parte de Quevedo, iniciando un camino más que prometedor para el tenis español femenino.
