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La argentina Nadia Podoroska dio un nuevo golpe en el Sao Paulo Open y aterrizó en semifinales luego de superar en tres mangas a Suzan Lamens. Se viene un partidazo ante Paula Badosa por un boleto a la gran final.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| N. Podoroska ✓ | 7 | 3 | 6 | 2 |
| S. Lamens | 6 | 6 | 3 | 1 |
Podoroska hace de su carácter una fortaleza en Sao Paulo
El suelo brasileño parece estar devolviéndole a Nadia Podoroska algunas de las sensaciones que la llevaron a codearse con la élite. La rosarina, exintegrante del Top 40, alcanzó los cuartos de final del Sao Paulo Open 2026 tras resolver sus dos compromisos iniciales sin ceder sets frente a la italiana Stefanini y la alemana Eva Lys. El resultado adquiere mayor relevancia porque la argentina no llegaba a esta instancia en un torneo de la categoría desde Hua Hin 2024. Para prolongar su recorrido, debía enfrentarse con Suzan Lamens.
La neerlandesa venía de protagonizar una de las sorpresas de la jornada al eliminar a Solana Sierra, tercera preclasificada y otra de las representantes argentinas en el cuadro. El historial entre ambas apenas tenía un capítulo, escrito en 2019, con triunfo de Lamens por 6-0 y 6-3 en un ITF.
La rosarina se impone en un ajustado desempate
Más de una hora necesitó la primera manga para encontrar un desenlace. Podoroska fue quien encendió primero la contienda: apretó desde la devolución, generó oportunidades y consiguió el primer quiebre en el cuarto juego para colocarse 3-1. Lamens, lejos de retroceder, respondió con una ráfaga de tenis ofensivo. La neerlandesa empezó a tomar la pelota más temprano, aceleró los intercambios y castigó las dudas de la argentina para encadenar dos breaks y quedar a un solo juego del set, 5-3. Entonces, cuando el parcial parecía inclinarse definitivamente hacia su lado, Podoroska volvió a cambiar el pulso de la historia.
La rosarina se soltó, asumió mayores riesgos y encontró la forma de desactivar el juego de Lamens para llevar la definición al desempate. Allí la argentina tuvo que navegar nuevamente por aguas turbulentas, pero terminó encontrando las respuestas que necesitaba. Después de dar vuelta el marcador, selló el tiebreak por 7-5 y se llevó una manga que tuvo de todo.
Lamens reacciona y fuerza el tercer asalto
La segunda manga comenzó con un guion parecido al de la primera, aunque esta vez Podoroska consiguió traducir antes su dominio en el marcador. La argentina presionó desde la devolución y encontró el break en el tercer juego para ponerse 2-1 arriba. Sin embargo, Lamens volvió a demostrar que no estaba dispuesta a abandonar la pelea. La neerlandesa reaccionó inmediatamente, recuperó el servicio en el siguiente game y restableció la igualdad. A partir de entonces, el encuentro comenzó a cambiar de dueño. Lamens ganó profundidad, tomó la iniciativa en los intercambios y redujo considerablemente los espacios para que Podoroska pudiera imponer su juego.
La argentina empezó a tener más dificultades para sostener sus turnos y, en el octavo juego, la neerlandesa encontró la recompensa a su creciente dominio con un nuevo break. Esta vez no hubo reacción de la rosarina. Lamens se mantuvo firme en lo propio, resolvió su servicio con autoridad y cerró el segundo set por 6-3.
Podoroska resuelve el desafío de la neerlandesa
Todo debía resolverse en el tercer asalto, y Lamens se encargó de tomar la iniciativa desde el primer punto. La neerlandesa salió decidida con la devolución, encontró rápidamente los espacios y rompió el servicio de Podoroska en el juego inaugural para adelantarse 2-0. La presión continuó en los siguientes compases y la europea dispuso incluso de otra oportunidad para ampliar la diferencia. Podoroska, sin embargo, se negó a quedar atrapada en ese comienzo adverso. La argentina sostuvo la batalla, recuperó terreno dentro de la pista y comenzó a encontrar nuevamente las respuestas que había perdido durante el segundo parcial.
La reacción tomó forma en el sexto juego, cuando consiguió el quiebre que le permitió igualar el marcador. El impulso ya estaba de su lado y, poco después, volvió a castigar desde la devolución para tomar una ventaja que resultaría definitiva. Al momento de cerrar el encuentro, Podoroska jugó con aplomo y no concedió fisuras. El 6-3 selló la remontada y le entregó el pasaje a las semifinales.
