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Greg Rusedski analizó la situación de Carlos Alcaraz y opinó sobre las posibilidades de que pueda jugar el US Open, una vez ya conocida su baja de Cincinnati.
El caso Draper como espejo: La razón por la que Rusedski le pide a Alcaraz que no apure su regreso
Los movimientos recientes de Carlos Alcaraz han sido fruto de especulaciones varias y de mucho ruido en el mundo del tenis. Más específicamente, la decisión de bajarse del Cincinnati Open para tachar así de su planificación otra de las citas grandes, abre paso a la incertidumbre de cara al objetivo mayor en esta parte del año. Es que ahora, de regresar, el número 2 del mundo tendría como desafío inmediato al US Open.
Nueva York ha sido sinónimo de éxito para Alcaraz, pero de emprender el retorno allí, debería hacerlo sin rodaje previo (salvo alguna aparición de último momento en el ATP Winston Salem, única opción que le quedaría) y para disputar directamente partidos al mejor de cinco sets cuando aún se desconoce en qué estado de forma está para competir. Y si bien nada es imposible, los márgenes de acción claramente se le han achicado.
De este tema opinó Greg Rusedski, quien fuera justamente finalista en la Gran Manzana en la temporada 1997. Según el británico, las chances de volver a ver rápidamente a Carlitos en las pistas, puntualmente en el cuarto Grand Slam del año, son remotas.
La definición de Rusedski
“Parecía que todo iba muy bien en las sesiones de entrenamiento. Yo tenía algunas dudas cuando vimos que estaba peloteando con jugadores junior, pero la verdad es que se le veía bastante bien: los desplazamientos, los golpes, incluso el nuevo corte de pelo… todo parecía en orden. Pero ahora ya podemos descartar el US Open. No hay ninguna posibilidad de que juegue el US Open si se pierde Cincinnati”, expresó en su podcast, Off Court with Greg Rusedski.
Qué debería hacer Alcaraz según el británico
“Yo creo que debe tomarse todo el tiempo que necesite. Incluso si eso significa perderse el resto de la temporada y volver en 2027. Vimos algo parecido con Jack Draper. Terminó su partido, pero acabó llorando porque el hombro no está bien y sigue arrastrando problemas por la contusión ósea que sufre en el codo. Es devastador. Lleva prácticamente un año alejado del circuito. Tuvo un regreso intermitente en Indian Wells y Miami, luego se lesionó la rodilla en la gira de tierra, jugó en Eastbourne, se retiró de Washington y después disputó un partido en Montreal”.
Sobre la decisión de Carlitos de seguir esperando
“¿Por qué arriesgar? Hay que estar al 110% seguro de que el cuerpo está listo. En mi opinión, si no juegas Cincinnati, el US Open está descartado. ¿Lo veremos en la temporada indoor? Quién sabe. Es un momento muy complicado para el circuito masculino viendo lo que está pasando con Draper y ahora con Alcaraz. Pero Carlos está actuando de forma inteligente al darse más tiempo”.
Dudas sobre la muñeca y sus secuelas
“La incógnita es si la muñeca podrá soportar esas exigencias. Porque si realmente hubiese sido una simple inflamación, ya habría vuelto. Evidentemente, hay algo más serio detrás. No sabemos si ha habido una rotura, si se ha sometido a una pequeña operación o qué ha sucedido exactamente. Los únicos que lo saben son él y su equipo. Lo que sí sabemos es que esto está durando mucho más de lo esperado. Ya nos acercamos a los tres meses fuera de las pistas y seguimos sin información clara. Todos queremos verlo de vuelta, pero estamos completamente a oscuras”.
