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Emma Navarro sigue imparable en Mérida y se metió a la final sin ceder sets. La jugadora estadounidense no tuvo demasiados inconvenientes para vencer a la armenia Avanesyan, dibujando un socre de 6-3, 6-2 para adjudicarse el pasaje a la última instancia.
Nadie puede frenar a Navarro en México
La jugadora estadounidense Emma Navarro (10°) anhelaba con acceder a la final en el WTA 500 de Mérida tras su gran desempeño en los dos partidos que disputó. La norteamericana superó en sets corridos a la campeona defensora, Zeynep Sonmez, para regresar a las semifinales de un torneo WTA luego de su formidable actuación en el US Open 2024. En busca de una nueva final en el circuito femenino después de nueve meses, Navarro se medía a la armenia Elina Avanesyan (45°), quien llegaba tras un exigente duelo ante la australiana Joint. Era el segundo enfrentamiento entre ellas, la americana lideraba la serie con un triunfo en Auckland el año pasado.
La norteamericana se defiende con sabiduría y pega primero
El encuentro arrancó estable para la estadounidense, quien fue contundente en su primer turno de saque y forzó puntos extras en el servicio de su rival. Sin embargo, Avanesyan logró desenvolverse en el tercer game, fabricando dos bolas de quiebre que no pudo concretar por la buena contención de la norteamericana. Luego, la tenista armenia volvió a desempeñarse con la devolución, generó tiros punzantes y creó nuevas oportunidades, pero tampoco supo capitalizar la ruptura. Después de pasar por ciertos momentos incómodos, Navarro se afirmó en el terreno y desenfundó sus armas para firmar un quiebre en el sexto juego. De esa manera, la estadounidense consolidó la diferencia con su característico tenis, manteniéndose fuerte para ganar el primer set por 6-3.
Navarro trabaja con inteligencia para ganar el duelo
Los primeros compases de la segunda manga mostraron a una Emma Navarro convencida de sus cualidades, contragolpeando desde el fondo para cosechar un quiebre temprano. Luego, la estadounidense repartió una serie de golpes precisos para ratificar la ventaja. De todos modos, la armenia no se vio débil ante las adversidades, desprendió un tenis convincente y recuperó el saque rápidamente. Aún así, la americana forjó un juego de recepción indescifrable, dejó en cero a su adversaria y concretó otro break.
Después de confirmar la ruptura, Navarro contraatacó nuevamente para agrandar la diferencia, colocándose 5-2. Más allá de que Avanesyan achicó la desventaja, la estadounidense siguió presionando con sus instrumentos, llevando contra las cuerdas a su rival hasta conseguir el quiebre que le otorgó el triunfo con un 6-3.
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