En su mejor año como profesional, Jaume Munar detalló los problemas que debió corregir y las mejoras que lo llevaron a un 2025 consagratorio, donde alcanzó su mejor ranking.
Munar y una notable evolución en su juego
Jaume Munar firmó en 2025 la mejor temporada de su carrera, consolidándose entre los 40 mejores del mundo. Tras múltiples intentos y ajustes, el español de 28 años logró encontrarse con su mejor versión, una evolución que le permitió romper varias barreras en el circuito mayor. El mallorquín cosechó resultados de peso, con victorias ante jugadores del Top 10 y rivales de alto calibre. En declaraciones publicadas por la ATP, Munar admitió que le frustraba no poder evolucionar pese a tantos cambios realizados. Sin embargo, también destacó las modificaciones más importantes en su juego, asegurando que todo empieza finalmente a encajar.
Más allá de no haber ganado ningún título, el español tuvo grandes actuaciones a lo largo de la temporada, firmando su mejor resultado en Wimbledon, llegando hasta la tercera ronda, y haciendo lo propio en el US Open, donde alcanzó los octavos de final.
Muchas modificaciones, poca evolución
“Me dolía verme en partidos muy lejos de la línea de fondo, remando, sufriendo y ganando puntos, pero luchando. Ese ha sido un punto alto mío, pero ya no me quería apoyar solo en eso. Por eso hasta te diría que en torneos buenos salía decepcionado conmigo mismo. Me dolía ver que no evolucionaba”.
“Llevaba muchísimos años buscando cambios. Y no me arrepiento de ninguno. Siempre he sido de encontrar soluciones a los problemas que tenía en mi juego. Y había probado mil millones de cosas, pero no había dado con la tecla”.
Los principales cambios del mallorquín
“Hice un cambio radical en mi derecha. Cambié por completo la técnica. El saque también tuvo pequeñas modificaciones técnicas como el lanzamiento. Lo que más se nota es mi posicionamiento: me obligo a estar más cerca de la línea de fondo, y al final todo ese conglomerado te va ayudando. La táctica se complementa con la técnica y viceversa. Después de tantos años todo va encontrando su lugar. Por eso ahora todo está saliendo así de bien. Cada vez hay cambios menos grandes que hacer. Los grandes ya están hechos. Ahora me toca ser más constante y mantener lo hecho”.
