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El tenista sueco Mikael Ymer ha sido suspendido durante 18 meses debido a saltarse el control antidopaje en tres ocasiones durante los últimos 12 meses.
Malas noticias para la familia Ymer con la confirmación de la sanción que le ha impuesto la ITF debido a una infracción de las normas antidopaje. El propio jugador lo ha anunciado en redes sociales, aprovechando la oportunidad para dar su opinión. Según el sueco, la ITF lo acusó de una posible falta de las normas antidopaje. Esto por haber fallado 3 intentos de control fuera de competición en un período de 12 meses. Tras esto, fue declarado inocente por un tribunal independiente que le dio la razón en el caso. Finalmente, la Corte de Arbitraje Deportivo decidió darle la razón a la ITF y castigar al menor de los Ymer. El sueco iba a jugar en Gstaad, pero ya no.
Mikael Ymer, suspendido 18 meses
Declaración del jugador
“En enero de 2022, la ITF me acusó de una posible infracción de las normas antidopaje por haber fallado 3 intentos de control fuera de competición en 12 meses. Luché contra ese cargo en una audiencia y fui absuelto por un tribunal independiente de 3 árbitros en junio de 2022. La ITF apeló esa decisión a pesar de que los 3 árbitros independientes que me absolvieron fueron designados según sus propias reglas. Por tanto, le pedí a la Corte de Arbitraje Deportivo que llegará una decisión diferente sobre los mismos hechos en virtud de los cuales ya había sido absuelto. Ayer supe que el Tribunal de Arbitraje Deportivo me ha suspendido del tenis profesional durante 18 meses. Todo ello a pesar de que nunca he usado ni he sido acusado de usar sustancias prohibidas“.
“Habiendo sido absuelto una vez, y manteniendo de todo corazón el hecho de que no siento que se haya cometido la tercera ofensa, considero injusta su decisión de juzgarme nuevamente y posteriormente declararme culpable. Además de eso, me resulta difícil comprender que encontraron una suspensión de 18 meses como un castigo justo. Entiendo que estas reglas se establecieron para proteger la integridad de nuestro deporte y que están ahí por una razón. Sin embargo, no creo haber violado esas reglas, y mi conciencia está tranquila con Dios como testigo”.
