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El hispano colombiano Adrià Soriano pasó los micrófonos de Canal Tenis en la sección de ‘Mi Historia’.
Adrià Soriano tuvo sus inicios siendo muy pequeño cuando su vecino le regaló una raqueta de tenis. Los veranos viajaba mucho a Colombia, ya que su madre es de allí y jugaba al tenis por diversión. A los 11 años tuvo que decidirse entre el golf y el tenis y hasta el día hoy. Reconoce que ve tenis después de competir, aunque le cuesta tragarse partidos enteros.
Matemáticas, anime y filosofar como hobbies
Respecto al mejor momento en su carrera recuerda con especial cariño su primera victoria en Setúbal (Portugal) en su primer torneo como profesional y el Challenger de Medellín. Lo más difícil llegó al salir de los Estados Unidos, ya que cayó en cinco qualies a las primeras de cambio y se tuvo que plantear muchas cosas, aunque luego fueron llegando los resultados.
Como hobbies tiene algunos peculiares. Para desconectar la mente del tenis mira las matemáticas, ya que tiene esta carrera. También le gusta el anime y luego filosofar de la vida para cambiar y tener otra perspectiva que no sea siempre el deporte.
No ha tenido la fortuna de poder competir mucho delante de sus padres, aunque considera que tener un apoyo en la cancha ya sea de familia o amigos es beneficioso para los jugadores. El mejor escenario en el que ha jugado considera que es la pista central del Challenger de Tenerife, algo que recuerda como espectacular.
Un sueño por cumplir tiene claro que es disputar la Copa Davis después de su reciente nacionalización por Colombia, un país con el que siente muy identificado. Adrià terminó explicando que de no haber sido tenista hubiera sido algo relacionada con la carrera que ha estudiado, aunque como tenista siempre ha sido su ilusión y lo ha conseguido está muy feliz.
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