2 min de lectura
Dani Mérida continúa su aventura en Bucarest y suma su segunda victoria a nivel ATP tras remontar al francés Adrian Mannarino por 4-6, 6-2 y 6-2. El tenista madrileño, que suma su segunda victoria en un cuadro final de la ATP, superó un primer set adverso y exhibió un tenis lleno de garra e intensidad para doblegar al segundo cabeza de serie.
Una remontada de ensueño ante Adrian Mannarino
Dani Mérida buscaba su segunda victoria en un cuadro final ATP 250 en Bucarest ante el veterano Adrian Mannarino. El tenista español llegaba en buena racha, tras ganar el Challenger de Tenerife sumaba seis victorias en sus últimos nueve encuentros y cuatro de forma consecutiva. Por su parte el francés era el segundo clasificado del cuadro, por lo que debutaría en esta segunda ronda tras haber tenido bye. Mannarino no acumula los mejores resultados desde Montpellier en enero, dónde jugó la final ante Aliassime. No existían precedentes entre ambos.
Mannarino empieza golpeando
El partido arrancaría de cara a Mérida, quién sumó un parcial de 12 puntos a dos para verse rápidamente 3-0 en el marcador. Tras ello el tenista francés agarró confianza y comenzó a ser más sólido y menos errático, lo que le permitió recuperar la desventaja en el marcador, igualarlo e incluso ponerse por delante sumando cinco juegos de forma consecutiva. Mannarino aprovechó a la perfección su momento de superioridad y los puntos algo precipitados de un nervioso Mérida para sumar el 6-4 en 42 minutos.
El resurgir del madrileño
El gran momento del veterano continuaría, quebrando nuevamente en el primer juego del segundo set y sumando su saque para desmarcarse en el marcador. Sin embargo, Mérida acostumbra a no rendirse y, tras un largo y caótico juego al saque, recuperó confianza. Recuperó el marcador quebrando con solvencia, salvando dos bolas de break y dando un golpe sobre la mesa rompiendo al francés en blanco. Con 5-2 a favor en el marcador, el español aprovechó las cuatro bolas de rotura que salvó a lo largo del set para poner igualdad en sets con un contundente 6-2.
Remontada y rumbo a cuartos
El momento de lucidez del español siguió in crescendo. En apenas unos minutos se puso 3-0, con quiebre en blanco incluido. Mannarino parecía no aguantar el ritmo de un Mérida que se aferraba a la pista y apretaba cada bola que podía como si la vida se le fuese en ello. Desde entonces ambos mantuvieron su saque hasta el 5-2, juego en el que el madrileño decidió que, tras casi dos horas de partido, era lo suyo sellar la remontada con un nuevo break y cerrar su pase a cuartos con un 6-2 final.
