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Grigor Dimitrov accedió a los octavos de final en el ATP Masters 1000 de París Bercy al derrotar a Daniil Medvedev tras dos horas y 55 minutos mediante un 6-3, 6-7(4), 7-6(2).
Unos días después de su enfrentamiento en Viena, Grigor Dimitrov se tomó la revancha sobre Daniil Medvedev en París Bercy. El ruso no pudo superar su debut y cabalgará hacia las Nitto ATP Finals gozando de más días para poder descansar y prepararlo.
Dimitrov arranca mejor
Le costó entrar a Daniil Medvedev en la primera cita de la jornada. Dimitrov, por su parte, conectándose con un juego en blanco, acudió para llevarse el quiebre. Se le veía más suelto ante un Daniil que se le veía bastante lento y sin poder mostrar esa seguridad que suele ofrecer. Aun así, igualó la cita para que seguidamente volviera a ser quebrado. Se encontró con esa buena inercia que está generando el búlgaro las últimas semanas pero por su parte, la dinámica no estaba siendo tan buena. En primera instancia, en consecuencia de un servicio que normalmente le suele dar alas, pero en este primer parcial no estaba gozando de esa virtud. Además, eran varios fallos en puntos de peloteo además de un Grigor que se le veía con ganas de querer llevarse este duelo. Después de ponerse con ese 4-2, el actual número 17 del mundo, no presentó problemas a la hora de mantener su saque.
Medvedev va mejorando
Fueron cabalgando en sus oportunidades en el segundo viendo que el ruso podía mejorar su nivel sobre la cancha. No estaba del todo suelto pero el aumento del nivel era palpable. Encontró el quiebre y el situarse por delante, pero algún mal gesto le hizo comprometerse con el público. A la hora de tener la opción de poder servir para llevarse el parcial, se encontró con el break. El público estaba muy metido tras esos gestos del ruso, y en algún momento que servía la gente pitaba y se decidió sentar por algunos segundos en la cancha pidiendo explicaciones al juez de silla que recitaba la frase de que se callaran estando los jugadores preparados. Iban a ser hasta seis las bolas de set que no podría cosechar el jugador ruso mientras Dimitrov ponía el pie en el tie-break. Sin embargo, pudo abrir renta y por fin finalizarlo en la muerte súbita por 7-4.
Dimitrov lo tiene pero cuesta muchísimo cerrarlo
El drama no se marchó por parte de Daniil. El búlgaro estaba entonado y con ganas e iba a por ello. Medvedev, no se terminaba de encontrar pero basado en buenos primeros salvó dos bolas de quiebre en el primer juego del tercero. Aun así, la diferencia para Dimitrov aumentaba mientras el número tres del mundo muy enfadado golpeaba la raqueta sobre la pista con la grada aportando su bulla.
Fueron prosiguiendo hasta que el búlgaro lograra llegar a servir por el partido. Con el 40-15, aparecieron dos bolas de partido pero se perdieron. Seguidamente, aparecieron dos más en un juego que era muy competido. Medvedev, terminó saliéndose con la suya, salvando hasta cuatro bolas de encuentro. En el próximo juego iban a aparecer otras dos que se diluyeron. Cuando todo parecía en contra del búlgaro, se situó con 5-0 en la muerte súbita. El primer mini break dañó mucho a Daniil y perdió la perspectiva de lo ocurrido con sonoros gritos hacia su banco. Finalmente, a la séptima bola de partido, Dimitrov cerró su compromiso ante Medvedev en el ATP Masters 1000 de París Bercy.
