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Matteo Arnaldi vio terminar de la manera más amarga la mejor semana de su carrera. A pocas horas de disputar las semifinales de Roland Garros ante Flavio Cobolli, el italiano debió bajarse del encuentro por un virus estomacal que lo dejó sin fuerzas para competir.
Un virus frustró la primera semifinal italiana de Roland Garros en 66 años
La ilusión de disputar su primera semifinal de Grand Slam se desvaneció en cuestión de horas para Matteo Arnaldi. El italiano, una de las grandes revelaciones del torneo parisino, confirmó su baja del duelo ante su compatriota Flavio Cobolli tras sufrir un cuadro viral que le provocó vómitos, mareos y una fuerte debilidad física. Según explicó, pasó la noche enfermo y fue incapaz de alimentarse o hidratarse con normalidad, por lo que tomó la difícil decisión de retirarse minutos antes del partido. “Intenté todo lo posible”, reconoció Arnaldi, que calificó la situación como muy decepcionante después de haber alcanzado la instancia más importante de su carrera.
El italiano explica con detalles lo sucedido
“Es difícil estar aquí. No era lo que quería hacer, pero anoche empecé a sentirme mal. Ayer me sentía bien. Vine aquí a entrenar. Hice todo lo que tenía que hacer y me sentía perfectamente. Luego cené. Empecé a sentir algunas molestias en el estómago. Pensé: ‘Bueno, quizá simplemente no hice bien la digestión’. Pero luego me desperté a la 1 de la mañana y empecé a vomitar, y no me sentía nada bien. Después intenté dormir”.
“No pude dormir en absoluto. A las 6 o 7 de la mañana volví a vomitar. Esta vez fue bastante fuerte. Llamamos al médico para que viniera a la habitación. Vino y me dio algunos medicamentos. Esperaba que solo fuera algo relacionado con la cena o algo así, pero durante el resto del día no pude comer. Cada vez que intentaba hacer algo o beber algo, tenía que volver al baño”.
Una decisión difícil de procesar
“Es duro, porque considerando cómo había ido el torneo y todas las horas que pasé en la cancha, en realidad me sentía muy bien. Tener que retirarme de mi primera semifinal de Grand Slam es algo que no le deseas a nadie. Intenté prepararme e intenté quedarme aquí el mayor tiempo posible para ver si podía salir a la cancha, pero cada vez que me levanto me siento mareado y no me encuentro bien. Estoy bastante seguro de que si vuelvo a comer no me voy a sentir bien. Era la decisión correcta para mí”.
Arnaldi no está seguro de cuál fue la causa
“No tengo ni idea. Sinceramente, creo que es un virus porque tenía mucho frío. Creo que tuve fiebre durante el día. No lo sé, para ser sincero. Solo sé que no puedo moverme, no puedo comer y no puedo beber. Realmente no había ninguna posibilidad de que pudiera jugar. Me siento mal por toda la gente que compró entradas y vino, y por todos los italianos que vinieron a vernos. Me alegra por Cobolli que vaya a jugar la final, pero al mismo tiempo siento que no hayamos podido disputar un partido, así que es duro estar aquí”.
