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Marina Quesada valora su participación en el ITF femenino de Badalona como un paso fundamental dentro de su progresión deportiva. La tenista analiza las sensaciones de competir en las pistas donde entrena a diario, el respaldo de su equipo de trabajo, su estilo de juego combativo y las metas que persigue en el circuito profesional.
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El orgullo de Marina Quesada por disputar el ITF femenino de Badalona
Disputar un torneo internacional en su propio club representa una ocasión inmejorable para medirse ante tenistas de alto calibre. Arropada por su entorno habitual, Quesada asume la exigencia de cada ronda con la ilusión de acumular experiencia, pulir su tenis y sumar puntos para su casillero profesional.
Competir en Badalona, sinergia de equipo y exigencia profesional
“Para mí jugar aquí es una gran oportunidad porque entreno en estas pistas; enfrentarme a grandes jugadoras y demostrar mi nivel supone una experiencia muy bonita. El objetivo es ir mejorando y sumando vivencias competitivas ante un nivel muy alto. Al celebrarse en Cataluña, el torneo me permite coincidir tanto con jugadoras conocidas como con rivales a las que no suelo ver porque viajo mucho, lo que hace que sea un cuadro muy difícil de ganar”.
“Estoy muy contenta con el trabajo diario: tengo muy buenos entrenadores y mis compañeros me ayudan muchísimo día a día. Llegar a la élite profesional es sumamente complicado por la exigencia de acumular partidos, puntos y ranking, pero se trata de ir sumando poco a poco”.
Estilo de juego y aspiración de futuro
“En la pista me defino como una jugadora agresiva, muy emocional y, sobre todo, luchadora en cada pelota que disputo. En cuanto a mis sueños como tenista profesional, no tengo una cifra fija en mente, pero me encantaría consolidarme en el circuito y alcanzar metas altas como situarme alrededor del Top 50 mundial“.
