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Lucía Ibarrola se ha alzado con el título en el IBP de Mendizorrotza tras una semana de gran carga emocional y competitiva. La tenista, que compagina su faceta como jugadora con la docencia, destaca la importancia de este circuito para motivar a las jugadoras a competir fuera de su entorno habitual.
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El análisis del título de Lucía Ibarrola en el IBP Mendizorrotza
Tras un tiempo alejada de los torneos de alto nivel, Ibarrola regresó a las pistas con una actuación que culminó en un título muy especial. Su victoria no solo es un reflejo de su calidad técnica, sino de una fortaleza mental asombrosa que le permitió remontar situaciones prácticamente imposibles.
Un regreso con ilusión
“Hacía mucho que no jugaba un torneo de este nivel y venía sobre todo con ilusión de ver de qué era capaz. Me animé a jugarlo porque me pillaba cerca de casa y me apetecía competir un poco fuera de lo que es mi comunidad”.
Una remontada inolvidable
“El momento más complicado fue, sin duda, la semifinal. Iba perdiendo 6-4 y 5-1, y acabé ganando el partido. Fue una remontada que aún no sé ni cómo hice, pero fue el punto de inflexión de la semana”.
El valor del circuito IBP
“Aporta una motivación extra al jugar fuera de tu provincia. Para las que no tenemos torneos ITF tan cerca, este circuito es ideal porque te permite viajar y competir en entornos diferentes con una organización y un trato excelente”.
El tenis como motor de vida
“El tenis ocupa un lugar fundamental en mi vida, es de las cosas más importantes. Entreno todas las semanas y, además, doy clases a niños. Estoy muy contenta con el resultado de hoy y ya pienso en el siguiente reto“.
