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Uno de los rasgos distintivos que está teniendo el Cincinnati Open es el calor intenso que afecta a todos los presentes en el torneo. Tanto los jugadores, como equipos técnicos y espectadores lo están sufriendo por igual.
Los jugadores sufren las condiciones climáticas hostiles en las que se desarrolla el Cincinnati Open
Siempre hizo mucho calor en la época en la que se disputa el Cincinnati Open, pero que algo no sea nuevo no significa que de todas maneras no sea impactante. Las condiciones a las que están sometidos los jugadores son hostiles, con sensaciones térmicas que han llegado a superar los 40 grados. Todo eso sumado a lo que se elevan las temperaturas para quienes están jugando sobre las pistas de cemento y en los horarios de mayor fuerza del sol.
Así es como ha habido varios episodios de malestar en los tenistas por este motivo. Lo sufrió Daniil Medvedev en el partido en el que perdió con Adam Walton, lo mismo con Francisco Comesaña al vencer a Reilly Opelka. El argentino sufrió una descompostura y tuvo que retirarse al vestuario por un lapso de tiempo prolongado antes de ganar el segundo set. Hacia el final del encuentro, también el estadounidense afrontó problemas de presión arterial.
Otro de los momentos fuertes fue cuando Arthur Rinkdernech se desplomó en la cancha mientras enfrentaba a Felix Auger Aliassime. El francés venía cumpliendo con una gran actuación en el séptimo Masters 1000 de la temporada, al vencer en las primeras rondas a Nuno Borges y a Casper Ruud. Sin embargo, el malestar debido al calor le imposibilitó completar su compromiso de la tercera ronda.
Luego del partido y ya despejadas las dudas sobre la salud del galo, quien puso en palabras las quejas por el verano hostil fue su rival, Auger Aliassime. Es evidente que el problema es transversal a todos, más allá de las circunstancias particulares de cada partido.
Auger Aliassime y su preocupación por el estado de Rinkdernech
“Afortunadamente ya está bien. Arthur me ha dicho que no se sintió bien ya antes del partido, así que durante el juego no fue a mejor, aunque estaba a buen nivel. Luego vi que decaía un poco en el segundo set y de repente vi que algo serio estaba pasando. Fue aterrador”.
Las condiciones en la pista y en las gradas
“La verdad es que la pista se siente como un horno, y no solo para los jugadores, sino que para el equipo se hace muy complicado estar todo el partido ahí sentados y para el público también se hace muy difícil”.
