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El tenis argentino quedó sacudido tras la durísima sanción impuesta a Leonardo Aboian, suspendido por más de seis años luego de admitir múltiples infracciones vinculadas al amaño de partidos dentro del circuito profesional internacional.
Facundo Bagnis fue suspendido provisionalmente por la ITIA
Aboian fue expulsado del tenis profesional por corrupción
La Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) sancionó al argentino Leonardo Aboian con una suspensión de seis años y nueve meses, además de una multa económica, tras comprobar 30 violaciones al Programa Anticorrupción. El jugador, de 27 años, admitió haber arreglado ocho partidos, entre singles y dobles, disputados en torneos del ITF World Tennis Tour y del circuito Challenger entre 2018 y 2025. También reconoció haber facilitado apuestas, recibido pagos para no competir al máximo nivel y no denunciar acercamientos corruptos. La sanción, retroactiva a septiembre de 2025, lo mantendrá fuera del tenis profesional hasta junio de 2032.
Durante el período de inhabilitación, Aboian no podrá jugar, entrenar ni asistir a torneos organizados por entidades afiliadas a la ITIA, incluyendo competencias ATP, ITF o Grand Slams. El tenista aceptó los cargos y renunció a una audiencia independiente, lo que permitió cerrar el proceso disciplinario mediante un acuerdo con el organismo rector de la integridad del tenis mundial. La investigación determinó que las infracciones se extendieron durante varios años en torneos de categorías menores del circuito profesional.
Aboian desarrolló la mayor parte de su carrera en el circuito ITF y Challenger, donde logró sus mejores resultados en dobles, alcanzando el puesto 229 del ranking mundial en abril de 2025. En singles llegó a ubicarse 453° y conquistó varios títulos ITF, principalmente entre 2021 y 2025. Su última aparición oficial fue en el Challenger de Villa María, poco antes de recibir la suspensión provisional que finalmente derivó en una de las sanciones más severas recientes para un tenista argentino.
El caso vuelve a poner el foco sobre los controles anticorrupción en las categorías menores del tenis, consideradas más vulnerables por los bajos premios económicos y la presión competitiva.
