2 min de lectura
Joan Torres comparte sus reflexiones durante su participación en el ITF de Dénia. El tenista analiza el orgullo de competir en el club de su infancia, el impacto de su formación en el tenis universitario estadounidense y el recuerdo de su etapa representando a España.
Ver esta publicación en Instagram
Los próximos pasos a seguir de Joan Torres en el mundo del tenis
Jugar ante su público supone una gran motivación para Torres. Tras su paso por el sistema norteamericano, el jugador valora el regreso al circuito internacional individual y la exigencia de madurar de manera independiente en la pista.
El calor de jugar en casa y el salto a Estados Unidos
“Poder jugar un ITF en casa es algo a lo que le tengo mucho cariño; de pequeño venía a ver a los tenistas de todo el mundo que luego salían en la tele. Más que nervios o presión, mirar a la grada y ver a mi familia, amigos, entrenador y compañeros me hace sentir muy apoyado; no estás solo en la pista. Por otro lado, mi experiencia en el tenis universitario de Estados Unidos fue buenísima y muy recomendable. El nivel es altísimo, con grandes instalaciones, técnicos y partidos. Es una etapa larga y dura, pero la recuerdo con muchísimo afecto”.
Dos ritmos de vida y el orgullo internacional
“El ritmo en Estados Unidos está mucho más revolucionado y se vive más en equipo. Al volver aquí, el ritmo se frena un poco; es más exigente tenísticamente semana tras semana, pero recupera la esencia de siempre del tenis: estar tú solo en la pista y ganarte la vida. También recuerdo con mucho cariño cuando representé a España en el campeonato sub-18. Fue un honor, me sentí muy orgulloso de jugar por mi país y pasé una de las mejores semanas de mi vida con el seleccionador y mis compañeros. De cara a los próximos cinco años, no me quiero poner números; solo busco disfrutar del tenis, mejorar mi nivel y seguir sumando cada día”.
