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Ignacio Parisca hace balance de su temporada 2026, destacando su salto a los cuadros del circuito Challenger y el ilusionante ascenso de Venezuela al Grupo II de la Copa Davis. El tenista caraqueño valora en el ITF M25 del Valencia Tennis Center la valiosa incorporación de John Echeverria a la vinotinto y la ambición colectiva por devolver el tenis venezolano a los primeros planos.
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Ignacio Parisca confía en Venezuela con sus nuevos ‘fichajes’ en la Copa Davis
Consolidado en la vanguardia del tenis venezolano, Ignacio Parisca cierra 2026 con un balance muy positivo tras disputar varias previas y tres cuadros finales en torneos ATP Challenger. Con la meta de dar un salto físico para afianzarse en el Top 400, el joven tenista abraza con ilusión el renovado ciclo de su selección nacional.
Exigencia en el circuito Challenger, mejora física y meta del Top 400
El venezolano evalúa su evolución competitiva priorizando el juego por encima de los números: “En el tenis es complicado marcarse objetivos concretos de ranking porque cualquier lesión o bajón emocional influye, pero he subido mi nivel y he logrado competir en varios torneos Challenger. Donde más margen de mejora tengo es en lo físico; necesito progresar mucho ahí para aguantar la exigencia contra rivales de ese nivel. Para el próximo año, me gustaría verme establecido en el circuito Challenger dentro del Top 400“.
Ascenso en Copa Davis, llegada de Echeverría y hambre compartida
El ascenso al Grupo II y la eliminatoria ante Estonia marcan una nueva era para el combinado venezolano: “Puede ser algo muy bonito, seguramente en casa; tenemos un gran equipo sumando a John Echeverria y Lorenzo Claverie. A John lo conozco de los torneos en España, es un magnífico jugador y excelente persona. Necesitamos esa competitividad para que las futuras generaciones no lo dejen temprano. La clave ha sido la ambición: somos un grupo joven, con química y un hambre enorme por levantar a nuestro país”.
