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Feliciano López ha logrado alargar un día más su carrera profesional. Rafa Nadal, Carlos Moyá, Stefanos Tsitsipas entre muchos otros amigos y familiares de Feli estaban en las gradas para presenciar el que se presumía como su último encuentro del toledano.
Feli ha sorprendido muy positivamente al mostrar una imagen muy superior a la esperada y demostrando que se va sabiendo que aún es plenamente competitivo sobre césped. Ha derrotado por un convincente 6-3 y 7-5 a un top 70 como es Max Purcell por lo que este miércoles tendrá el premio de poder volver a pista para enfrentarse a otro australiano, en este caso Jordan Thompson.
Un gran día para Feliciano López
En la rueda de prensa Feli nos ha reconocido que no se esperaba poder ganar un partido aquí en Mallorca. Su prioridad era jugar bien, ser competitivo e irse del circuito con buenas sensaciones. Como muy bien ha comentado ha empezado el partido “fatal y muy nervioso“, lo que le ha llevado a perder el primer turno de servicio, algo que considera “como lo peor que te puede suceder sobre césped“. Pero a partir de ahí ha mostrado su mejor versión con el servicio y se ha sentido muy cómodo al resto porque veía que su rival no le hacía daño y podía mantener intercambios.
Tácticamente considera que ha jugado muy bien y que por ello ha podido superar a un rival que es el 66 del mundo y que este año había ganado una gran cantidad de torneos Challenger. Para Feli una victoria a estas alturas, en un torneo así en casa es un auténtico regalo y más con la presencia de su hijo en la pista.
El español ha reconocido que no se pone ningún límite aquí en Mallorca ya que sobre césped se ve planteando dificultades a cualquier rival. Eso sí, considera que los milagros como el que le llevó a ganar el torneo de Quenn’s en 2019 no se repiten dos veces.
