3 min de lectura
Otra gran presentación de Tomás Etcheverry en el Abierto de Estados Unidos. En esta oportunidad, el argentino venció en sets corridos a Mariano Navone y se clasificó a los octavos de final.
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Set 3 | Sets |
|---|---|---|---|---|
| T. Etcheverry ✓ | 6 | 6 | 6 | 3 |
| M. Navone | 4 | 4 | 3 | 0 |
Un Etcheverry sin fisuras extiende su aventura en Nueva York
La tercera ronda del US Open 2026 ofrecía un duelo exclusivamente argentino. De un lado de la red emergía Tomás Etcheverry (32°), uno de los preclasificados del certamen, que volvió a sentirse cómodo sobre pista dura y venció en fila a Vit Kopriva y Jacob Fearnley. Cuatro derrotas seguidas llevaba en dicha superficie antes de su estreno en Nueva York. Enfrente aparecía Mariano Navone (49°), quien llegó por primera vez a la tercera ronda del Grand Slam americano tras derrotar a Matteo Berrettini. En la primera ronda, el oriundo de 9 de Julio superó a Novak Djokovic en cinco asaltos, su mejor triunfo hasta la fecha. Era la primera vez que Etcheverry y Navone se enfrentaban en el circuito grande.
Tomás resuelve el primer set con un quiebre crucial
El partido comenzó con dos jugadores que parecían conocer de memoria el camino hacia la seguridad: saques firmes, pocos errores y ninguna puerta abierta. Etcheverry buscaba gobernar los puntos desde adelante, pisando la pista y dejando que su derecha marcara el rumbo. Navone, en cambio, encontraba comodidad en la resistencia, sosteniéndose desde el fondo y absorbiendo la velocidad de cada golpe para devolverla con precisión. Dos estilos enfrentados, una misma confianza y un marcador que se negaba a moverse.
La primera grieta apareció en el noveno juego, cuando Etcheverry debió atravesar un momento de presión con su servicio. El platense no retrocedió y encontró en la agresividad la salida del problema. Esa respuesta terminó siendo decisiva: en el juego siguiente, llevó la iniciativa a la devolución, consiguió el primer quiebre del encuentro y cerró el primer set por 6-4.
Rápida reacción del platense para tomar distancia en el score
La segunda manga comenzó sin dueño, sostenida por dos jugadores que respondían con autoridad cuando les tocaba sacar. Navone parecía haber encontrado la llave para entrar en los juegos de Etcheverry, pero el platense resistía cada embate y encontraba una salida allí donde el partido amenazaba con escaparse. En el quinto game, Mariano consiguió finalmente abrir una grieta: se hizo fuerte desde el fondo, tomó la iniciativa al resto y desarmó a su compatriota para quedarse con el primer quiebre. La ventaja no llegó a echar raíces. En su siguiente servicio, Navone perdió solidez y Etcheverry encontró el momento para contraatacar y restablecer la igualdad.
A partir de entonces, el platense comenzó a adueñarse del ritmo, combinando agresividad y precisión. Cuando volvió a encontrar profundidad en la devolución, consiguió otro break y se adjudicó el segundo set con un nuevo 6-4.
Etcheverry no afloja y se instala en los octavos
La segunda semana de Nueva York comenzaba a dibujarse en el horizonte de Etcheverry. Dos sets de ventaja y un tenis de enorme jerarquía colocaban al platense a las puertas de la clasificación, mientras Navone luchaba por encontrar una salida que no aparecía. Tomás dominaba cada sector de la pista y Mariano, cada vez más exigido, empezaba a dejar golpes por el camino. La primera gran oportunidad llegó en el sexto game, cuando Etcheverry generó dos bolas de break. Navone se negó a entregar el servicio y encontró respuestas para resistir.
Pero aquella resistencia solo postergó lo inevitable. El platense siguió avanzando sobre la pista, aceleró cuando tuvo la oportunidad y volvió a poner contra las cuerdas a su compatriota. Esta vez no hubo escape: llegó el quiebre y, con él, la victoria en sets corridos por 6-4, 6-4 y 6-3 para asegurar su presencia en la segunda semana.
