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Tomás Etcheverry sacó adelante un partido en el que dejó escapar algunas chances en el primer set. Yendo de menor a mayor y ante un Jack Draper que se fue desarmando, el argentino se impuso por 3-6, 6-3, 4-1 y retiro para avanzar a la segunda ronda en el ATP Barcelona.
Etcheverry sigue encendido: Remontada contra Draper para meterse en la segunda ronda del ATP Barcelona
El sorteo le deparaba a Tomás Etcheverry un reto muy complicado para emprender su camino en el ATP Barcelona. Debía verse las caras ni más ni menos que con Jack Draper, a quien ya había enfrentado dos veces: la más reciente fue en Roland Garros 2023 y había otra anterior hace seis años en la fase previa del Challenger de Ismaning. Las dos, en diferentes superficies, habían quedado del lado del tenista argentino.
Etcheverry llegaba a una nueva cita en el Conde de Godó con excelentes sensaciones. A lo positivo que venía siendo su 2026, la semana anterior en Montecarlo había tenido muy buenas noticias. Es que pudo alcanzar los octavos de final y produjo allí uno de los mejores partidos de su carrera, que luego terminó con derrota ante Carlos Alcaraz. Ahora, se disponía a comenzar su cuarta participación en el Conde de Godó, donde había alcanzado las semifinales en el 2024.
Draper, por su parte, buscaba sumar una mayor regularidad de competencia tras el regreso de su larga lesión. En efecto, este era apenas su cuarto torneo del año y el primero sobre tierra batida. Previamente, había trepado hasta los octavos de final en Dubai y luego hacia los cuartos de final en Indian Wells. En suelo español, iba por recuperar la senda victoriosa tras lo que había sido una caída rápida en el Miami Open.
Draper hace gala de sus mejores tiros y reclama el primer set
Todo parecía comenzar de la mejor manera para Etcheverry, que fue el primero en encontrar la oportunidad de quebrar y la concretó: quedó 2-1 y servicio y al principio mostraba sus mejores credenciales. Esto es, su consistencia desde el fondo de la cancha para sobrepasar a un Draper que llegaba sin tanta continuidad. Sin embargo, las cosas comenzaron a cambiar de manera inmediata. En efecto, el argentino no pudo sostener la diferencia, algo que le pasó dos veces.
Tomás volvió a quebrar en el quinto juego, pero su adversario recuperó nuevamente en el sexto para quedar 3-3. Tras un inicio algo más errático, Draper empezó a tomar las riendas. Ya con más ritmo, bien agresivo y encontrando sus mejores tiros para lastimar, enarboló una racha de cuatro games al hilo (con otro break más en el octavo) que le permitió luego cerrar la primera manga con justicia por 6-3.
Etcheverry reacciona para capturar el segundo
Fiel a su mentalidad de siempre, Etcheverry no bajó los brazos y la recompensa llegó rápido: tras quebrar en el segundo juego, mostrando algo más de soltura en sus impactos y teniendo del otro lado a un Draper colaborativo con sus errores, pudo confirmar por primera vez en el partido y se fue 3-0 arriba al descanso. El platense encontró otra confianza y, manteniéndose firme en los turnos de saque que siguieron, llegó con esa luz de ventaja al tramo de definición.
La presión creciente del argentino, pasando siempre una bola más y buscando profundidad, conducía a cada vez más errores del Draper. Este concedió un set point cuando sacaba 2-5, pero tras una serie de errores previos pudo apoyarse en su saque para salvar esa situación. Lo mismo hizo Etcheverry, que no dudó a la hora de cerrar las cosas y pudo, en su turno de servicio, poner el 6-3 para llevar la definición al tercero.
El argentino arranca muy bien en el tercero antes del retiro de su oponente
Al arranque del tercero, parecía confirmarse la tendencia marcada en el episodio anterior. La pulseada del fondo de la cancha la seguía ganando Etcheverry. Además de su habitual solidez, el argentino estaba encontrando los momentos para pasar al ataque y pegar. Ya desde el primer game generó condiciones incómodas para el británico, moviéndolo mucho e invitándolo a errar, pero también cerrando los puntos cuando era necesario. Así fue como se llevó un break temprano y lo confirmó para el 2-0.
Un segundo golpe favorable a Tomás llegó en el quinto game. Ese segundo break, ganado a partir de un punto que finalizó con un gran cierre en la red después de un prolongado intercambio, fue decisivo: Draper se quedó sin combustible para competir contra la muralla que tenía del otro lado y se bajó del partido. Así fue como Etcheverry concretó una gran victoria por 3-6, 6-3, 4-1 y retiro para avanzar a la segunda ronda en Barcelona.
Más allá de los problemas que mostró su rival, lo del argentino fue muy positivo. Primero, para sobreponerse anímicamente luego de las chances desaprovechadas en la primera manga. Luego, desde la firmeza de su saque y la solidez de su juego en líneas generales fue empujando a Draper a un escenario cada vez más incómodo. Ahora, tiempo de pasar la página para Tomy, que irá contra Nuno Borges o Adrian Mannarino en la próxima.
