2 min de lectura
Novak Djokovic entró en los octavos de final del ATP Masters 1000 de Montecarlo derrotando a Ivan Gakhov por 7-6(5), 6-2.
Después de no haber participado en los dos primeros Masters 1000 de la temporada como son Indian Wells y Miami, Novak Djokovic regresaba a la competición en Montecarlo. Su primer oponente era Ivan Gakhov que venía de la fase previa y ya llegaba a la Court Rainier III habiendo ganado tres choques ya que doblegó en primera ronda a Mackenzie McDonald.
Gakhov se ilusiona pero Djokovic no lo permite
Sin nada que perder y con una sonrisa de oreja a oreja entró Gakhov en la cancha central del recinto monegasco con muchísimo público esperando con ansias el número uno del mundo. El ruso, aprovechando ese gran momento de forma que dispone y sin ningún tipo de presión se le notó disfrutar. Tiros ganadores, buenos turnos al saque y incomodidad por parte de un Novak que se veía sorprendido por momentos. Se notaba que no competía desde hace más de un mes mientras que a Gakhov se le notaba con mucho ritmo.
El ruso se situó con quiebre por delante, pero el serbio no dejó que ese momento perdurara durante mucho tiempo y llegó. Todo parecía indicar que Djokovic tenía la llave en sus manos para conseguir el break y dejar el set finiquitado. Sin embargo, Ivan no se lo iba a poner tan fácil. Mucha frescura, mucha soltura y mucha ilusión en esa batalla que estaba teniendo unas sensaciones muy buenas. El número uno del mundo por su parte, estaba tirando de experiencia y saber estar. En el tie-break, esa paciencia tuvo su recompensa con el ruso precipitándose sobre todo en dos acciones, que le hicieron perder mini breaks. Aun así, luchó hasta el final, y obligó a Djokovic a ser él quien tenía que cerrar con su saque a la tercera bola de set.
Más que un break
Gakhov continuó resistiendo durante los primeros compases del segundo con el servicio mientras Novak realizaba muchas miradas hacia su box. Tuvo que seguir siendo paciente y al final encontró petróleo. En el quinto, juego se puso por vez primera con quiebre por delante.
Esa rotura de servicio y soltar más a Novak y fue encontrando rédito a su juego. Un nuevo break que le situó con 5-2 y servicio. Hubo que sufrir con el ruso dejando sus últimas voluntades en el choque. Tuvo una bola de quiebre, pero finalmente Djokovic terminó ganando a Gakhov para clasificarse a octavos en el ATP Masters 1000 de Montecarlo.
