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El serbio se impuso (6-0, 6-4) sobre el estadounidense Taylor Fritz y ya está entre los mejores cuatro del ATP Masters 1000 de Cincinnati. Para el pase a la final, chocará con Alexander Zverev.
Novak Djokovic está de regreso en el Western & Southern Open, luego de tres ediciones. En aquella, que se disputó en las inmediaciones del US Open, el serbio le ganó a Milos Raonic para hacerse del trofeo. En la campaña vigente, alcanzó momentáneamente los cuartos de final sin ceder sets, al vencer a Alejandro Davidovich Fokina y Gael Monfils. En dicha instancia se medía al local Taylor Fritz, No.9 del ranking, que viene de superar a Jiri Lehecka, Lorenzo Sonego y Dusan Lajovic. Este significaba el séptimo duelo entre ellos, que tiene al de Belgrado sin conocer la derrota.
Paliza serbia
Ante un Court Central sin espacios, Djokovic le dio el puntapié inicial al partido con un turno de saque excepcional, sin perder puntos. Desde un principio, impuso su presencia y un tenis de alta gama, que le permitió quedarse con el primer quiebre de una forma rápida. Unos minutos más tarde, volvió a reafirmar con otra rotura, haciendo plasmar la gran superioridad que se veía en la pista. Un Fritz muy frustrado, al que no le salía nada, intentó iniciar desde cero, con peloteos para coger ritmo y entrar poco a poco en partido. Sin embargo, el serbio fue contundente, no se lo permitió y se adueñó del primer set por un abultado 6-0, en tan solo veinte minutos.
Después del descanso, el local mostró una cara totalmente diferente. Recuperando esa soltura, nivel y potencia que consiguió en los encuentros previos, logró el break y cortar una extensa racha negativa. Sostuvo la diferencia por varios juegos, pero en el octavo cedió, y le costó el partido. Djokovic fue efectivo, y con mucha experiencia, se llevó la victoria por 6-0 y 6-4.
