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El tenista serbio valoró en sala de prensa su paso por el torneo de Wimbledon, donde llegó a las semifinales para, eso sí, caer con claridad ante el número uno mundial, Jannik Sinner.
Novak Djokovic no se conforma con llegar a las semifinales de Wimbledon
Novak Djokovic volvió a chocar contra la cruda realidad que le persigue en sus últimos torneos de Grand Slam. A sus 39 años, el GOAT del tenis sigue demostrando ser superior a la mayoría de rivales, llegando a las últimas instancias de estos grandes torneos. Sin embargo, eso suele conllevar un duro peaje en su ya maltrecho cuerpo, circunstancia que volvió a evidenciarse en las semifinales de Wimbledon que le enfrentaron al vigente campeón y número uno mundial, el italiano Jannik Sinner.
El jugador serbio cayó con claridad ante el transalpino por un triple 6-4, dejando de manifiesto que, como cabía esperar, su cuerpo no logró recuperarse al cien por cien de la tremenda paliza física que se llevó en cuartos de final ante el canadiense Auger-Aliassime (5 horas y 15 minutos).
Ya en sala de prensa y en declaraciones recogidas por la web oficial de la ATP, Djokovic quiso ver el vaso medio lleno. Por un lado, reconociendo que para un jugador como él, que siempre ha aspirado a ganar, hacer semifinales no es suficiente. Pero por el otro, llevarse en el recuerdo esa gran noche ante Aliassime y seguir demostrando que, si bien el 25º grande continúa sin llegar, su tenis todavía le permite mantenerse entre los mejores de los grandes torneos.
Buen rendimiento, pero no suficiente
“El año pasado alcancé cuatro semifinales de Grand Slam. Este año, de los tres Grand Slams, llegué a una final y una semifinal. Supongo que para el 99% de los jugadores sería un muy buen resultado en los Grand Slams. Para mí, está bien, pero no es suficiente, porque estoy bendecido y maldecido por estar acostumbrado a lo más alto en cuanto a resultados y logros“.
Encontrar el equilibrio
“También estoy lidiando conmigo mismo, en el sentido de decirme: ‘Mira, es increíble que todavía seas capaz, como me dicen las personas que me rodean, de jugar a un nivel tan alto y llevar a los jóvenes al límite por los títulos de Grand Slam’, y eso es cierto. Pero, al mismo tiempo, siempre tengo las expectativas más altas sobre mí mismo“.
“Es una especie de batalla interna, en realidad, por todo lo que he vivido durante más de 20 años de carrera, por cuáles siempre fueron mis objetivos y mis expectativas, e intento encontrar un equilibrio y ser un poco más humilde en ese sentido. Siento que, cuando estoy sano, todavía soy capaz de jugar como un jugador del top5 y de competir al más alto nivel“.
Sinner, superior
“Por supuesto que estoy decepcionado. Por supuesto que quería ganar Wimbledon. Esa es la razón por la que sigo exigiéndome tanto. Pero simplemente perdí contra un mejor jugador. Tengo que aceptarlo. Obviamente es duro. Cuando sales de la pista, cuesta aceptarlo. Pero es lo que hay”.
“No estoy molesto conmigo mismo. No creo que haya hecho demasiadas cosas mal. Simplemente estuve uno o dos niveles por debajo de él. Jugó con muchísima solidez desde todos los lados de la pista. Es muy difícil leer su saque, que se ha convertido en un arma increíble en los últimos años desde que cambió su técnica. Y, por supuesto, desde el fondo de la pista es tan sólido como cualquiera. Eso es todo”.
Mejor en Australia que en Londres
“Estoy orgulloso de lo que logré hace tres noches. Felix (Auger-Aliassime) es el cuarto mejor jugador del mundo. Me demostré a mí mismo y a los demás que todavía puedo jugar al más alto nivel, y así ha sido. Llegué a las semifinales de Wimbledon”.
“Perder en sets corridos contra el mejor jugador del mundo, bueno, es lo que hay. Es la realidad que hay que aceptar. Pero el torneo fue positivo en cuanto a la actitud en pista, el espíritu de lucha y la dedicación. Todo eso sigue ahí. En cuanto al juego, no quedé extremadamente satisfecho. Como en Australia, sentí que allí jugué a un nivel más alto durante todo el torneo que aquí“.
