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El tenista búlgaro Grigor Dimitrov fue de menos a más para vencer al francés Quentin Halys en la segunda ronda del ATP 250 de Estocolmo. En los cuartos de final se enfrentará con el suizo Dominic Stricker.
Dimitrov consigue un buen triunfo en su arranque en Suecia
Grigor Dimitrov se reinventó tras las lesiones y algunos años alejado de las grandes luces, para volver a estar entre los mejores del ranking mundial. Esta temporada la comenzó de forma espectacular, levantando el título del ATP 250 de Brisbane. Posteriormente, disputó la definición del Miami Open, además tocó la final en Marsella y las semifinales en Rotterdam. Tambipen, llegó a cuartos en los JJOO de París y en el US Open. En Estocolmo arranca como uno de los favoritos y chocaba con el francés Quentin Halys en su debut.
El búlgaro acelera en el momento justo
Grigor Dimitrov y Quentin Halys se enfrentaban en la segunda ronda del ATP 250 de Estocolmo.
El comienzo de las acciones fue frenética, ya que ambos mantuvieron su primer game, pero luego el francés tomó una gran actitud ofensiva para romper. No obstante, el búlgaro no bajó sus pretensiones, se puso como un obrero y recuperó rápidamente para igualar. En el séptimo juego, Quentin tuvo mucha valentía para salir de dos break points en contra. Tras ello, en el décimo game, Halys tiró todo desde la devolución, presionó y tuvo tres set points, pero Grigor salió ileso para ir al tie break. Allí, Dimitrov fue una aplanadora y se lo quedó por 7-6(1) en 1h06m.
Dimitrov aprieta con toda su clase
La segunda manga bajó completamente su intensidad, con los servicios tomando una gran preponderancia. Lo primeros cinco juego casi que no tuvieron disputa, lo que le venía bien al francés para permanecer en partido. En el sexto game, Quentin mostró todo su tenis para escapar de dos puntos de ruptura y así mostrarse firme en el encuentro. Pero en el séptimo juego, Grigor se asentó con su derecha, lastimó con el revés cruzado y consiguió la ruptura tan necesaria. Desde allí, Halys se vino abajo anímicamente y Dimitrov fue contundente para sentenciar el 7-6(1), 6-3 tras 1h41m.
