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Premio doble para Facundo Díaz Acosta en San Marino. El argentino brilló en la final y levantó su quinto título en la temporada, resultado que le permitió instalarse nuevamente entre los cien mejores del mundo.
Cuadro ATP Challenger San Marino 2026
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| F. Díaz Acosta ✓ | 6 | 6 | 2 |
| M. Poljicak | 1 | 4 | 0 |
Díaz Acosta celebra en San Marino y regresa al Top 100
La sexta edición del San Marino Open definía al campeón en una final que tenía como protagonista a Facundo Díaz Acosta. El argentino, campeón del ATP Buenos Aires en 2024, llevaba cuatro conquistas en la temporada y buscaba agrandar su palmarés en el circuito Challenger. Después de asegurar un lugar entre los 100 mejores del ranking, el sudamericano se medía con el croata Mili Poljicak, proveniente de la clasificación, para descubrir al nuevo campeón de San Marino. En la ronda anterior, el primer cabeza de serie superó con autoridad al lituano Vilius Gaubas, tercer sembrado del torneo. Por su parte, Poljicak se quitó del camino al peruano Juan Pablo Varillas para desembocar en una nueva definición en la categoría.
El argentino quiebra por duplicado y golpea fuerte
El parcial inaugural quedó bajo el absoluto control de Facundo Díaz Acosta. El zurdo argentino encontró profundidad en cada aceleración y fue estrechando progresivamente los márgenes de Poljicak, incapaz de sostener el intercambio en igualdad de condiciones. La primera ruptura nació de una impecable actuación al resto en el cuarto game, antesala de un turno de saque resuelto con autoridad absoluta. Con el partido completamente inclinado a su favor, Díaz Acosta volvió a golpear desde la devolución y rubricó un expresivo 6-1 que resumió su superioridad.
Díaz Acosta imprime potencia y suma una nueva conquista
La segunda manga prolongó la superioridad que Díaz Acosta había exhibido en el primer parcial. El argentino monopolizaba la iniciativa desde la devolución y obligaba a Poljicak a sostener un nivel altísimo para conservar el servicio. Las primeras oportunidades de ruptura aparecieron en el juego inicial y volvieron a repetirse unos games más tarde, aunque el croata conseguía mantenerse a flote. Esa resistencia terminó cediendo en el séptimo game, cuando el zurdo encontró la profundidad necesaria para inclinar definitivamente la balanza. Con el break consolidado, administró la ventaja con notable aplomo y resolvió las dos bolas de quiebre que enfrentó al servir para partido antes de sellar el 6-4 definitivo.
