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El tenista polaco firma una trabajada victoria ante Borna Coric para pasar a la tercera ronda del torneo americano.
La segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati enfrentaba a dos grandes nombres en un trepidante partido. Borna Coric, actual defensor del título, venía de una gran actuación ante Korda y con la confianza alta en su juego. Hubert Hurkacz llegaba tras una sufrida victoria ante Kokkinakis con la esperanza de conseguir una victoria ante un jugador criptonita para él. El cara a cara favorecía al croata, que había ganado tres de los cuatro partidos previos entre ellos.
Coric viene de abajo
El partido comenzó con ambos teniendo opciones de ponerse por delante desde los primeros juegos, siendo el polaco quién sacó más provecho. En el tercer juego salvó dos bolas de break y consiguió romper de forma cómoda el saque de Coric. El partido se estaba ajustando a lo que Hurkacz nos tiene acostumbrados, con poco ritmo y juegos que se decidían muy rápido. Borna tardó un poco en encontrar la manera de plantear el partido, pero lo consiguió justo a tiempo. Con Hubert sirviendo para ganar el primer set en el décimo juego el croata quebró para igualar. Además, rompió con el 5-5 para llevarse el set con un 7-5.
Hurkacz se hace con el control
El segundo set comenzó de igual manera que el primero, con juegos rápidos y el polaco optando por un juego muy directo. Una vez más Hubert consiguió adelantarse en el cuarto juego para poner el 3-1 en el marcador y consolidar justo después. Coric debía remontar de nuevo si quería cerrar el partido en dos mangas y no sufrir demasiado desgaste de cara a la siguiente ronda. El servicio y la derecha estaban funcionando de mejor manera que en el resto del partido, lo que hizo imposible que su rival pudiese remontar. El croata salvó tres bolas de set en el octavo juego, pero no pudo evitar que Hubert cerrara con su saque con un 6-3.
Hubert lleva el partido a su terreno
El tercer set comenzó con ambos ganando su saque y Hurkacz rompiendo de manera fácil en el tercer juego del parcial. Desde ese momento el polaco se centró en llevar el partido a su terreno, dándole muy poco volumen de bola a un jugador que necesita tener intercambios largos para dominar. Con el 3-2 Coric rompió una raqueta con mucha frustración, algo impropio del sosegado tenista croata pero que reflejaba el nivel de nerviosismo del partido. Con 5-3 y saque para Borna, el polaco se hizo con una nueva rotura gracias a un revés paralelo largo de su rival para cerrar el partido con un 6-3.
