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Jan Choinski confirmó su condición de máximo favorito en el Bonn Open con una actuación contundente. El británico superó con autoridad al alemán Jamie Mackenzie por 6-3 y 6-2 para conquistar su tercer título Challenger de la temporada y sumar otra corona sobre polvo de ladrillo.
Cuadro ATP Challenger Bonn 2026
| Jugador | Set 1 | Set 2 | Sets |
|---|---|---|---|
| J. Choinski ✓ | 6 | 6 | 2 |
| J. Mackenzie | 3 | 2 | 0 |
Choinski no concede milagros y reina en Bonn
El ATP Challenger de Bonn definía al campeón con un duelo entre dos jugadores de presentes muy distintos. Jan Choinski, primer preclasificado y uno de los tenistas más consistentes del circuito Challenger en 2026, llegaba tras derrotar al argentino Federico Gómez en semifinales, manteniendo un alto nivel durante toda la semana. Del otro lado aparecía la gran revelación del torneo: el alemán Jamie Mackenzie, invitado por la organización, que disputaba su primera final en la categoría luego de eliminar al sueco Max Dahlin. Con dos conquistas en la temporada y sin ceder sets en el torneo, el británico de 30 años se perfilaba como favorito ante un joven Mackenzie que llegaba en plena confianza.
El británico impone condiciones desde temprano
El primer set fue un ejercicio de autoridad de Jan Choinski. El británico encontró rápidamente el pulso del partido, desarticuló el planteo de Mackenzie con un tenis agresivo y capturó un quiebre en su primera incursión al resto. A partir de allí gobernó el desarrollo con un servicio implacable y una constante vocación ofensiva. Aunque el alemán logró sobrevivir a tres nuevas oportunidades de ruptura, nunca encontró la manera de discutir el dominio del inglés, que condujo el parcial con absoluta serenidad hasta firmar el 6-3.
Choinski finaliza la obra en 65 minutos
El segundo parcial comenzó con un Mackenzie mucho más asentado, resolviendo con autoridad su primer turno de saque y transmitiendo una imagen distinta a la del set inicial. Sin embargo, esa reacción perdió fuerza cuando cedió el servicio en el tercer game. Lejos de desmoronarse, el alemán respondió de inmediato con un contraquiebre, dejando en blanco al británico. Aquella igualdad, lejos de alterar a Choinski, terminó despertando su versión más dominante.
El inglés aumentó las aceleraciones en los intercambios, recuperó el control del encuentro y enlazó dos rupturas consecutivas que dejaron el desenlace prácticamente resuelto. Sin sobresaltos en el cierre, sostuvo el servicio con autoridad y estampó el 6-2 que lo convirtió en el nuevo campeón de Bonn.
